La periodista Lydia Cacho pidió que se imponga la pena máxima al exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, por la tortura que denunció haber sufrido tras publicar investigaciones sobre explotación sexual infantil. La exigencia ocurrió durante la audiencia de alegatos finales celebrada este jueves 29 de octubre, en la que ambos se enfrentaron virtualmente después de más de dos décadas de litigio.
Desde el penal de máxima seguridad de El Altiplano, donde permanece recluido, Marín rechazó su responsabilidad y aseguró que no existen elementos materiales que demuestren que ordenó detener y torturar a la comunicadora. “No hay prueba material de que ordenara la detención y tortura en contra de la periodista Lydia Cacho”, sostuvo ante la jueza cuarta de distrito en Quintana Roo, María José Pech Sáenz.
Uno de los puntos de confrontación fue la llamada telefónica que el exmandatario sostuvo con el empresario Kamel Nacif, en la que se escucha la expresión “coscorrón a la pinche vieja”.
Aunque la defensa de Marín argumentó que no se refería a Cacho, la abogada de la periodista, Araceli Andrade, cuestionó esa postura y señaló que sería absurdo esperar que existiera un documento en el que el exgobernador hubiera ordenado por escrito las agresiones.
Con la presentación de los alegatos concluyó esta etapa del proceso, por lo que ahora corresponde a la jueza emitir una resolución sobre la responsabilidad del exmandatario.
Sin embargo, María José Pech Sáenz advirtió que no hay una fecha definida para conocer la sentencia, pues la dictará cuando su carga de trabajo se lo permita. El caso acumula más de 21 años de exigencia de justicia por parte de la periodista.