Y es que la falta de empatía, apertura y cercanía con los colonos y comerciantes de El Carmen, Huexotitla, Chulavista, Volcanes, Juárez y Santiago podría convertirse en una verdadera bomba de tiempo que podría explotarle en las manos no solo al titular de la Segom, sino también, al propio alcalde Pepe Chedraui.
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Creo que no existe un solo poblano que viva en la capital que esté en contra del reordenamiento urbano en la Angelópolis.
Tampoco considero que alguien en la ciudad de Puebla se oponga a que las calles de la capital sean secuestradas por franeleros, establecimientos o cualquier otro vivales que se crea dueñas de estas y que, incluso, haga negocio con la utilización de las vías públicas, como sucede en muchas zonas residenciales y comerciales del municipio.
La instalación de parquímetros, implementados en el trienio de Eduardo Rivera, fue un éxito rotundo para reordenar las calles del Centro Histórico y del polígono adyacente al primer cuadro de la ciudad.
A pesar de la resistencia de colonos, empresarios y comerciantes, el gobierno municipal que encabezó Rivera Pérez logró sensibilizar y sumar a los inconformes que al final de cuentas validaron la implementación de la tecnología para solucionar los problemas de movilidad, estacionamiento e, incluso, seguridad para las personas que preferían dejar sus automóviles en la calle y no en un estacionamiento público.
También es cierto, como sucede ahora con la administración de Pepe Chedraui, que los parquímetros fueron mal vistos por un porcentaje menor de los poblanos que viven, trabajan o tienen algún negocio formal en el Centro Histórico o en otros puntos cercanos a la zona céntrica de la Angelópolis.
Tras superar la crisis del ambulantaje, la cual aún no está solucionado al cien por ciento ante la negativa de ciertos grupos de comerciantes informales a cumplir los acuerdos establecidos, de inicio de año y sacar adelante los plebiscitos en las juntas auxiliares, Franco Rodríguez, secretario de Gobernación municipal, tiene en la instalación de los 10 mil parquímetros en tres polígonos más de la ciudad otro reto importante que atender.
Y es que la falta de empatía, apertura y cercanía con los colonos y comerciantes de El Carmen, Huexotitla, Chulavista, Volcanes, Juárez y Santiago podría convertirse en una verdadera bomba de tiempo que podría explotarle en las manos no solo al titular de la Segom, sino también, al propio alcalde Pepe Chedraui.
Ante los primeros focos rojos, como lo fue la manifestación de vecinos de las colonias Chula Vista y Santiago, quienes se mostraron bastante molestos con la instalación de los parquímetros en sus calles, el edil capitalino adelantó que en los próximos días tendrá una reunión con 64 representantes de distintas colonias, con la finalidad de socializar la operación de los parquímetros en los tres nuevos polígonos de la ciudad.
Aunque Chedraui Budib ha sido bastante insistente en que la ampliación del programa de los parquímetros no es medida recaudatoria ni un capricho y, por el contrario, busca mejorar la movilidad en la capital, además de que el dinero recaudado por multas y tarifas se empleará para el mantenimiento y dignificación de las calles de la ciudad, que mucha falta les hace.
El alcalde de la Angelópolis también ha sido enfático en que el servicio será gratuito durante las primeras tres horas, pasado este lapso los usuarios deberán cambiarse a otro polígono y si excedan ese periodo de tiempo serán acreedores a infracciones como retiro placas y colocación de arañas.
Más allá del descontento social, que se puede solucionar con los buenos oficios de Pepe Chedraui o de Franco Rodríguez, considero que uno de los principales problemas que no analizó el Ayuntamiento de Puebla y la Secretaría de Movilidad e Infraestructura municipal fue la falta de estacionamientos públicos en los tres polígonos antes mencionados y el pésimo servicio de transporte público en la capital.
Me explico.
Una alternativa para las personas que viven o trabajan en el Centro Histórico y que no encuentran algún cajón en las calles con parquímetros son los estacionamientos públicos, negocios que no abundan en las colonias que ahora tendrán este programa del Ayuntamiento de Puebla.
La otra opción es llegar a sus lugares de trabajo en transporte público con todos los riesgos que eso implica.
Como lo plantee al inicio de esta entrega, ningún poblano creo que se oponga al reordenamiento de las calles de la capital, el libre uso de la vía pública y la mejora en la movilidad de las principales colonias de la Angelópolis, pero también se debe pensar en una estrategia integral de urbanización que contemple otros medios alternativos de transporte, entre otros muchos pendientes ya mencionados.
Socializar los parquímetros será otro reto para Pepe Chedraui y para Franco Rodríguez.
Una bomba de tiempo que puede ser desactivada o que puede estallarles en las manos.
Veremos.