Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Laura Artemisa García carga una larga y pesada manguera junto con el resto de su equipo para llenar una pequeña cisterna improvisada en la que una mujer de la tercera edad almacena el agua que cae a cuentagotas en la Colonia Rancho Colorado al norte de la Ciudad de Puebla.
A espaldas de una de las plazas construida hace apenas unos años, Galerías Serdán, y muy cerca del lujosos Residencial Puerta de Hierra, se encuentra Rancho Colorado, una colonia que representa a la perfección los contrastes de la capital del estado con escasez de agua, inseguridad y falta de servicios públicos.

Entre porras, abrazos y decenas de peticiones, “La Maestra” Artemisa es recibida por un grupo de vecinos que serán beneficiados del programa estatal “Agua para el Bienestar”.
En una de las familias beneficiadas es de dos adultos mayores que son también beneficiados de las becas del gobierno federal, pero gastan la mayoría de sus ingresos en pagar las cuotas de Agua de Puebla y pedir pipas cuando el servicio escasea. Con la voz entrecortada, el par de abuelitos agradece a la secretaria del Bienestar el apoyo.
“Estas son las verdaderas encuestas”, me dice Laura Artemisa durante la entrevista con El Incorrecto en medio de un recorrido para repartir agua.

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La escasez del agua en Puebla capital se ha convertido en un problema público, que en el corto plazo se convertirá en una crisis similar a la de seguridad o el deterioro acelerado de las calles.
Grupos especializados y colectivos de la defensa del agua proyectan que para el 2032 la falta del suministro de agua afectará casi todo el territorio poblano.
El Colegio de Ingenieros Civiles del Estado de Puebla (Cicepac) estima que, para el año 2030, el 40 por ciento de la población del Valle de Puebla no tendrá agua.
El Cicepac prevé que, hacia 2030, el déficit de al menos 406 hectómetros cúbicos de agua por año en el acuífero del valle poblano podría dejar a un millón 263 mil 200 habitantes sin acceso al agua.
Para paliar este problema de índole social, el gobierno del estado ha lanzado el programa “Agua para el Bienestar”, que ejecuta la secretaria del Bienestar cargo de Laura Artemisa García.

El programa contempla más de 700 colonias, unidades habitacionales y comunidades ubicadas en Puebla capital y los municipios de Ocoyucan, San Andrés Cholula, San Pedro Cholula, Coronango y Cuautlancingo.
Para esto, el gobierno de Puebla compró 100 pipas para repartir 800 litros de agua por casa. Cada vehículo está destinado para cubrir 10 casas.
El programa Agua para el Bienestar tiene como meta incorporar a 36 mil familias de Puebla. A la fecha, cerca de 8 mil hogares han sido beneficiados de este programa gratuito.
“El agua es un derecho por el que nadie debería de sufrir. Mientras los gobiernos del PAN concesionaron el servicio, nosotros estamos repartiendo agua de manera gratuita a los que menos tienen”, remata Laura Artemisa.
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Si algo hace Laura Artemisa García durante este recorrido por Rancho Colorado es dejar en claro que todos los reconocimientos y esfuerzos por dotar de agua a los vecinos es del gobernador Alejandro Armenta y la presidenta Claudia Sheinbau.
Además, García Chávez agradece la oportunidad y el encargo asignado por el gobernador Armenta, pero sabe que la tarea es enorme, pues las carencias en todo el estado –no solo en la capital– son aún más grandes.

“Al final me quedo con esto, con las muestras de cariño de las personas que más lo necesitan. Eso es lo que me voy a llevar”, menciona con cierta nostalgia la secretaria del Bienestar del gobierno de Puebla.
Ante la obligada pregunta de qué viene para ella para el 2027, “La Maestra” Artemisa no evade el cuestionamiento y asegura que “ella estará en donde pueda seguir trabajando por Puebla”.
Las elecciones intermedias del próximo año en las que Laura Artemisa García aparece como una de las principales aspirantes a abanderara a Morena en la ciudad de Puebla.
“Yo estaré donde pueda seguir trabajando por Puebla”.
Una premisa que parece más una advertencia.