Néstor Camarillo quería que su chofer fuera el nuevo dirigente del Revolucionario Institucional justo en la época más lúgubre del ‘expartidazo’, que está encaminado a la extinción en el 2027
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Sería trágico si no fuera cómico.
Sí, toda la carrera política de Néstor Camarillo es un chiste mal contado.
Cómica y miserable.
Más allá de que si existen o no denuncias por abuso de poder como publicó El Universal en su columna Bajo Reserva de este miércoles o que si con su renuncia al PRI evitó el desafuero de Alejandro Moreno en un infame pacto con Adán Augusto López, la realidad es que la dimisión al Revolucionario Institucional de Camarillo Medina se debió a un berrinche porque no lo dejaron imponer a su sucesor en la dirigencia estatal tricolor.
Y es que “El Yuawi Poblano”, genialmente bautizado así por el periodista Arturo Luna, tuvo la puntada de impulsar –hasta dónde pudo– a su chofer como el próximo líder del PRI en Puebla, chiste que, por supuesto, se lo planteó a Moreno Cárdenas para tener su visto bueno.
Suena a chiste, pero no lo es.
Néstor Camarillo quería que su chofer fuera el nuevo dirigente del Revolucionario Institucional justo en la época más lúgubre del ‘expartidazo’, que está encaminado a la extinción en el 2027.
Su nombre es Adrián Trujillo Tobías y de la mano de “El Falso Indígena” Camarillo primero fue incrustado en la nómina del Comité Directivo Estatal y después llegó a convertirse en el secretario de Organización del partido en la entidad.
¿Su mérito?
Ser el chófer de Néstor Camarillo desde la época en la que éste fue alcalde de Quecholac, gestión que a la fecha sigue siendo investigada por sus nexos con las bandas dedicadas al huachicoleo en el Triángulo Rojo.
Como lo mencioné al inicio de esta entrega, Camarillo Medina, quien la mañana de este miércoles hizo oficial su adhesión a la bancada de Movimiento Ciudadano en el Senado, le planteo al líder nacional del PRI, Alejandro Moreno, sus planes de hacer a Adrián Trujillo nuevo presidente del CDE.
De manera sorprendente y contrario a todo lo que venía sucediendo, “Alito” Moreno se negó a apoyar las locuras y chistes del “Yuawi Poblano” a lo que él amenazó con dejar la fracción priista en la Cámara alta y renunciar a su militancia.
Moreno Cárdenas no cayó en los chantajes de Camarillo y con esto le puso punto final al chiste de dejar a su chofer al frente del tricolor en Puebla por los próximos tres años.
Sobra decir que con Adrián Trujillo al frente del Comité Estatal, Camarillo Medina quería extender otro trienio su mandato y con esto controlar la selección de candidatos para las elecciones intermedias del 2027, la cual se convirtió en un jugoso negocio para el nuevo legislador emecista.
Ver: Alfonso Esparza, de la mano de Zepeda Memije, quiere regresar a la BUAP
El resto ya es historia.
Néstor Camarillo se perfila para ser el líder de MC en Puebla a pesar de toda su impudicia, suciedad y limitaciones políticas.
Su salida del PRI fue un verdadero tiro de tres bandas.
Con su renuncia, el Revolucionario Institucional por primera vez en 96 años quedó fuera de la cúpula del Senado de la República al perder la vicepresidencia del Senado por tener menos legisladores que el Partido Verde en la Cámara alta.
Además de que su voto podría sumarse al de Morena en caso de cualquier emergencia.
Un berrinche que terminó en un chiste de mal gusto.
Eso es Néstor “El Falso Indígena” Camarillo: una broma como político.
Off the Record I
La inminente llegada de Lorenzo Rivera Jr. como líder estatal del PRI es lo mejor que le podría pasar al partido tricolor para intentar reinventarse tras la ruina en la que los dejó el “El Yuawi Poblano”.
Y es que, la familia Rivera Nava fue de las pocas estirpes priistas que no traicionaron a Revolucionario Institucional y no se dejaron presionar para sumarse a Morena en las pasadas elecciones del 2024.
El tricolor con los Rivera al frente pueden recobrar un poco de lo mucho perdido.
Off the Record II
Como era de esperar, Beatriz Gutiérrez Müller no peleará ni será rectora de la BUAP luego de que su nombre apareció en la lista oficial de propuestas para encabezar los destinos de la máxima casa de estudios de Puebla para el periodo 2025-2029.
Tremendo fue el ridículo en el que quedó el extraviado alumno del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades «Alfonso Vélez Pliego», quien propuso a la esposa de Andrés Manuel López Obradora como aspirante a la rectoría de la Universidad Autónoma de Puebla.
Como se apuntó ayer, Lilia Cedillo avanza en caballo de hacienda hacia su reelección y no los esparzistas ni los adictos a AMLO lo pueden evitar.