La soberbia y la estulticia siguen son los pecados que siguen hundiendo a Nacho Mier, quien en sus horas más bajas y lúgubres mantiene esa altanería y necedad que lo sepultaron en la interna morenista de hace dos años
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
La noche del jueves 9 de noviembre del 2023 Ignacio Mier se durmió pensando que al siguiente día sería ungido como candidato de Morena al gobierno de Puebla, lo que era la antesala para convertirse en gobernador del estado para el periodo 2024-2030. Y, sin embargo.
Este lunes 10 de noviembre se cumplieron dos años de la derrota de Nachito Mier en el proceso interno de Morena, que catapultó a Alejandro Armenta a la cúspide del poder en Puebla, puesto que anhela y obsesiona a su primo hermano.
El ayer y el hoy de Mier es radicalmente otro.
De ser “el legislador más cercano a AMLO”, Mier Velazco se convirtió en el mayor fiasco de la política poblana reciente.
Es más, ni Javier López Zavala tuvo una caída tan bochornosa y escandalosa como la de “Morenacho”.
Dispendio de recursos de procedencia ilícita en su mayoría, medios de comunicación, periodistas y voluntades compradas a ‘billetazos’ y una burda mentira repetida cien veces, que jamás se convirtió en verdad y fue la comidilla de las principales mesas de poder en Puebla, fueron los ingredientes principales que llevaron al fracaso a Moisés Ignacio Mier Velazco.
La soberbia y la estulticia siguen son los pecados que siguen hundiendo a Nacho Mier, quien en sus horas más bajas y lúgubres mantiene esa altanería y necedad que lo sepultaron en la interna morenista de hace dos años.
Qué lejos quedó aquel líder de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados que veía por encima del hombro a sus pares, flotaba entre las curules de San Lázaro y se atrevía a ningunear a Miguel Barbosa y Sergio Salomón Céspedes.
Ayer, Nacho Mier se creía intocable por el halo de impunidad dotado por su “hermano” Adán Augusto López, el enemigo público de Claudia Sheinbaum y el principal narcopolítico que está en la mira de Estados Unidos, juraba ser amigo personal de Andrés Manuel López Obrador y se atrevió a apoyar a todas las corcholatas presidenciables menos a la actual presidenta de la República.
Hoy, Mier Velazco vive agazapado y escoltando a López Hernández, como aquella enfermera tanatóloga que busca hacer menos pesados los últimos días de vida de un desahuciado, está vetado de la carrera para el 2030 por ser familiar en segundo grado del gobernador Armenta, camina sin ningún peso político entre los escaños del Senado de la República y deambula por el interior del estado con un poder de convocatoria menor al de las asambleas del PRI.
Ver: ¿Y si hubiera una tercera vía para el 2027?
En apenas 24 meses, “Morenacho” acabó con una carrera política en la que apenas puede presumir una elección ganada, la del 2024, gracias al arrastre de su odiado primo, Alejandro Armenta, y a la ola de Claudia Sheinbaum, la cual hizo ganar a personas que no lo merecían, como el propio Mier.
Qué difícil debe ser para Mier Velazco, y sus adictos que aún juran que en el 2030 ahora sí será gobernador, verse al espejo y recordar lo que sucedió aquel 10 de noviembre del 2023 en la Ciudad de México.
Nacho vive una verdadera decadencia política que aún no toca su punto más bajo.
Dos años de una historia que será recordada por siempre entre pena ajena y risas.
El ocaso de una mentira hecha senador.
Off the record
Vaya bomba publicaron los periodistas Alejandro Mondragón y Valentín Varillas sobre los 22 exfuncionarios de las administraciones de Barbosa y de Sergio Salomón y 16 ediles y exalcaldes que son investigados por la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno y la Auditoría Superior del Estado de Puebla.
La lista que se puede leer en el portal de noticias Status Puebla es verdaderamente escandalosa no por las implicaciones administrativas, sino, más bien, por sus impactos políticos al corto y mediano plazo.
Las señales cruzadas enviadas por el gobernador Alejandro Armenta, quien ha sido muy claro de que Morena no será un escudo protector para nadie, dejarán varias lecturas, que pronto sabremos cuáles son, rumbo a los comicios del 2027.
Y es que hace apenas 10 días, Armenta y Céspedes se reunieron en privado para ponderar la unidad y la cordialidad entre ambos de cara a las elecciones intermedias o al menos eso creíamos todos.
Los días por venir, tras lo publicado por los periodistas, serán algo más que convulsos.