No estaría de más que Armenta Mier se replanteara la posibilidad de excluir a los diputados federales de este gran proyecto estatal dada la baja productividad de ellos.
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
De nada sirve que Puebla tenga una de las bancadas más grandes en la Cámara de Diputados si no pueden conseguir más recursos federales para el estado o que la entidad poblana sea incluida entre las prioridades de inversión del gobierno de la República del Presupuesto Federal de Egresos del 2027.
Apuntados ya para “chapulinear” a un nuevo cargo, buscar su reelección o anhelar, incluso, con una alcaldía fuera de su actual distrito, los legisladores que conforman a la bancada poblana en San Lázaro olvidaron una de sus principales tareas legislativas: la gestión de proyectos, obras o programas para sus distritos o estado.
Por segundo año consecutivo, los 17 diputados federales emanados de la otrora alianza Sigamos Haciendo Historia (Morena, PT y PVEM) le fallaron al gobernador Alejandro Armenta, quien sí ha logrado con la tarea de atraer mayores recursos, incentivos y programas a Puebla a pesar de que esta no debería ser una de sus encomiendas como titular del Ejecutivo local.
El pasado 30 de agosto, el gobernador Armenta y 16 de los 17 legisladores de la 4T se reunieron en Casa Puebla. De acuerdo con la información oficial de dicho encuentro, el mandatario poblano presentó una cartera para buscar recursos federales destinados a proyectos de infraestructura y programas sociales, de cara a la integración del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2027.
Las peticiones de Armenta les pasaron inadvertidas a Claudia Rivera, Nora Merino, Vianey García, Karina Pérez Popoca, Juan Antonio González, Alejandro Carvajal, Antonio López Ruiz, Miguel Carrillo, Ignacio Mier Bañuelos, Rosario Orozco y Adolfo Alatriste Cantú.
Y es que dichos legisladores no consiguieron un solo peso de la federación para el Sistema de Transporte por Cable, obras de pavimentación, la continuidad del Programa de Obra Comunitaria, las Casas Carmen Serdán y la ampliación de espacios educativos o para la Universidad del Deporte (UDEP) y el crecimiento de la matrícula de la Universidad de la Salud (USEP).
Nada
Ni uno solo.
Como ya lo he planteado en este mismo espacio, el gobernador Armenta parece que está solo en su quehacer como líder político del estado.
Solo José Luis García Parra da la cara y defiende a su gobierno y su figura como mandatario frente a los constantes ataques de la oposición. Ni la diregencia estatal de Morena, del PT o del Verde lo ayudan en la agenda mediática. Tampoco lo hacen los diputados federales, senadores ni los legisladores locales.
Insisto, Armenta parece un ejército de un solo hombre.
El año pasado, el gobernador poblano logró que Pemex premiara a Puebla con la donación de 3 mil 500 toneladas de cemento asfáltico AC-20, 350 mil litros de gasolina magna y 330 mil litros de diésel, en reconocimiento a la histórica recuperación de hidrocarburo robado.
Esto sirvió –y mucho– para arrelgar las calles de la zona metropolitana.
No solo eso, Armenta Mier informó en julio pasado que la SEP federal autorizó una ampliación extraordinaria del presupuesto destinado a la infraestructura educativa, al pasar de 827 millones de pesos a mil 941 millones, para que 12 bachilleratos generales pasen ahora a tecnológicos.
Todo gracias a las gestiones de Armenta, quien desde el inicio de su gobierno le dedica uno o dos días a la semana a estar en la Ciudad de México para reunirse con diferentes miembros del gabiente de Claudia Sheinbaum, frente al gobierno federal.
¿Y los diputados federales que representan los colores y siglas de Morena y sus partidos aliados?
Poco y nada.
Con sus contadas excepciones como Rosario Orozco, quien registra la mejor productividad entre los poblanos desde el inicio de la actual Legislatura del Congreso de la Unión, el resto de los diputados federales tienen números algo más que mediocres.
Inutiles, intolerantes e improductivos.
Y es que los actuales diputados federales presumen fotografías en el pleno de San Lázaro como si de verdad trabajaran, se ufanan de regresar a sus distritos como si en serio consiguieran más obras o programas federales para sus votantes o se vanaglorian como buenos soldados de la 4T, pero no apoyan al gobernador Alejandro Armenta.
Tan solo falta revisar sus redes sociales para comprobar que la mayoría de sus acciones en sus distritos son gracias al programa de obra comunitaria del gobierno del estado.
No estaría de más que Armenta Mier se replanteara la posibilidad de excluir a los diputados federales de este gran proyecto estatal dada la baja productividad de ellos.
Bien dicen que amor que no se ve reflejado en el presupuesto no es amor.
¿Amor con amor se paga?
Que alguien despierte de sus curules a lo diputados federales de Morena.
Ni para eso sirven.