La UDEP costará 729.6 millones de pesos con una superficie de 61 mil 750 metros cuadrados, que no se compara, ni cerca, con los mil 742 millones de pesos que costó la edificación de los 18 mil 500 metros cuadrados del Museo Internacional del Barroco, de Moreno Valle
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
El teólogo catalán Raimundo Pániker Alemany, mejor conocido como Raimon Panikkar, gran defensor del pluralismo y la convergencia interreligiosa definió a la plenitud del ser humano no como un estado estático, sino un proceso dinámico de búsqueda y realización del ser humano en todas sus dimensiones, incluyendo la corporal, la espiritual y la trascendental.
Es justo en la trascendencia en la que Alejandro Armenta busca dejar su huella como gobernador de Puebla.
Cambiar la realidad de millones de poblanos que carecen de lo más básico en su día a día.
Y es que Armenta Mier se reconoce a sí mismo como un hombre que ha alcanzado la plenitud al ser el gobernador del estado, un cargo con el que soñó desde hace más de 30 años cuando en 1992 fue electo por plebiscito como candidato a alcalde de Acatzingo.
Entre tacos árabes y cemitas poblanas durante una comida con colegas periodistas al terminar una gira a la que fuimos invitados para supervisar los avances de las obras del Puente Vehicular de La Panga, la ampliación de la carretera Totimehuacan-Teteles y la Universidad del Deporte, quien esto escribe le pregunté al gobernador Armenta si en los breves momentos libres que tiene interioriza sobre su presente y su sueño alcanzado.
El mandatario, con total honestidad, confiesa que sí es consciente a diario sobre la enorme responsabilidad que es el ser gobernador del estado y que, como cualquier otra persona, se conmueve y ser quiebra, pero que su familia es esa gran columna que lo ayuda a no flaquear y seguir trabajando por mejorar la vida de cuantos poblanos pueda.
Alejandro remata: “yo jamás dude, como ya se los he dicho y no es por soberbia, que iba a ser candidato a gobernador”.
Tras esto, el mandatario insiste que obras como la Universidad del Deporte, que se construye en lo que era el Estadio Zaragoza, no es un proyecto más de infraestructura sexenal, sino, más bien, un trabajo que será parte del legado de su gobierno para el estado, que brindará a los poblanos de un lugar en el que puedan estudiar, mejorar y desarrollarse como atletas, profesores, profesionistas o directores en áreas deportivas.
Armenta explica que la Universidad del Deporte tendrá más metros cuadros construidos que el propio Museo Barroco y es precio final será infinitamente menor al elefante blanco construido por Rafael Moreno Valle, que no solo fue una obra onerosa y de ornato, también endeudó las arcas públicas de una forma criminal.
Deuda, que habrá que recordar, el gobernador negoció para reducir y que al fin este museo sea público y no de unos particulares, quienes se enriquecieron, junto con los infames morenovallistas, a costa de los poblanos.
La UDEP costará 729.6 millones de pesos con una superficie de 61 mil 750 metros cuadrados, que no se compara, ni cerca, con los mil 742 millones de pesos que costó la edificación de los 18 mil 500 metros cuadrados del Museo Internacional del Barroco, de Moreno Valle.
(En total, el gobierno del estado iba a pagar hasta el 2030 cerca de 14 mil millones por el MIB por su construcción, operación y mantenimiento).
La Universidad del Deporte, que será dirigida por José Luis Sánchez Solá y que tendrá estrecha relación con la Secretaría del Deporte y Juventud, a cargo de Gabriela “La Bonita” Sánchez, será el gran semillero de los deportistas poblanos.
Además, contempla áreas deportivas, auditorio, rehabilitación de gradas, oficinas, intervenciones exteriores con áreas verdes y dotación de mobiliario.
Ofertará cinco licenciaturas innovadoras: Gestión y administración de centros e instituciones deportivas, Psicología deportiva, Comunicación deportiva, Cultura física, con especialización en básquetbol, fútbol, boxeo y béisbol; y Ciencias del deporte.
La plenitud del gobernador Armenta se refleja en este tipo de obras alejadas del ornato y la presunción.
Un legado que se construye no en Tablaroca ni plafones falsos, sino, en pisos de cementos y paredes de concreto.
La UDEP de Puebla y los poblanos.
Trascendencia y plenitud.
Off the record
El trabajo mata la grilla.
Este dicho popular en la política encaja perfecto con lo hecho por José Luis García Parra y Edgar Chumacero, quienes tuvieron que entrarle como “bomberos” a apagar el fuego en La Margarita, luego de que un ciudadano reclamó de forma airada y agresiva (reclamo válido, por supuesto) el abandono por parte del municipio a la Unidad Habitacional.
Luego de hacerse viral en redes sociales este domingo la discusión de este vecino tras concluir la entrega de alarmas de seguridad vecinales, quien harto de pedir el bacheo de sus calles, que están destrozadas desde hace meses, los coordinadores de gabinete y del programa de obra comunitaria gestionaron el apoyo para La Margarita.
Respuesta inmediata a reclamos válidos y legítimos.
Sí, el trabajo siempre mata a la grilla.