El café que intercambiaron Laura Artemisa y Rodrigo Abdala, insisto, es el símbolo de que, la presidenta del Congreso es la mujer aspirante favorita del gobernador; y el delegado del Bienestar es el hombre con los que el mandatario se las jugaría todas en el 2027
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
La estampa de Rodrigo Abdala y Laura Artemisa García tomando un café frente al Ayuntamiento de Puebla, además de “dar la nota”, como se dice en el argot periodístico, estuvo cargada de simbolismos que vale la pena analizar a detalle por lo que estará en juego en las próximas elecciones intermedias del 2027.
Los simbolismos en la política valen mucho mas que la propia palabra de los hombres y mujeres de poder.
Por ejemplo, el vacío y el silencio que han guardado las cúpulas de Morena y del PT ante la brutal exhibida y el desprestigio que pesa sobre los infames Sergio Gutiérrez Luna, alías “Gutierritos”, y su esposa Karina Barreras «Dato Protegido», mejor conocida como #DatoProtegido, es el símbolo perfecto de que ya son personas non gratas e impresentables para la 4T.
Otro ejemplo que dibuja perfecto la relación de los símbolos y la política es la soledad en la que habita Adán Augusto López y todos sus ahijados políticos como Andrés Chávez, Arturo Ávila e Ignacio Mier (además del nefasto “Gutierritos”) tras destaparse el escándalo de Hernán Bermúdez Requena y la Barredora en Tabasco.
Ni qué decir de la ruptura entre Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum enmarcada con lo simbólico que fue el regañó público que le hizo la presidenta de la República por sus ostentosas vacaciones en Japón.
Insisto, los símbolos en política valen más que los propios dichos y desdichos.
Por eso es por lo que la reunión entre la presidenta del Congreso y el delegado del Bienestar en Puebla tienes señas y señales inequívocas de lo que dispondrá, propondrá y ejecutará el grupo hegemónico de Morena en este proceso electoral, que renovará los 217 ayuntamientos de la entidad, los 26 distritos locales y los 16 federales.
El primer símbolo del encuentro entre García Chávez y Abdala Dártigues es que ambos son las “cartas fuertes” del gobernador Alejandro Armenta para buscar abanderar a Morena en Puebla capital en las próximas elecciones intermedias.
Para nadie es un secreto y ya es muy pública la preferencia que Armenta Mier tiene sobre Laura Artemisa en caso de que la dirigencia nacional morenista reserve la capital para que una mujer sea la candidata del partido lopezobradorista, aunque tampoco se puede descartar a Gabriela “La Bonita” Sánchez, Idamis Pastor o Silvia Tanús.
La percepción hoy está a favor de la coordinadora de los diputados de Morena en el Congreso del estado.
Esto mismo sucede con Rodrigo Abdala.
Como lo comenté en este mismo espacio y en réplica a lo que adelantó el periodista Ricardo Morales, el súperdelegado, quien coincidió y estrechó lazos con el mandatario poblano en la histórica LXIII Legislatura de la Cámara de Diputados por ser la primera en la que Morena contó con un grupo parlamentario, se ha logrado adelantar en la carrera por ser la ‘carta marcada’ del armenstimso en la lucha por la nominación en la capital.
Además de contar con una de las estructuras territoriales más importantes y sólidas, como lo es la lista de millones de beneficiarios de las becas del bienestar del gobierno federal, Abdala se ha sabido ganar la confianza de Armenta a tal grado de estar hoy en día en la cima de sus querencias en el lado masculino casi a la par de José Luis García Chávez y por encima de Víctor Gabriel Chedraui, Israel Pacheco o José Luis Sánchez Solá, “El Chelis”.
El café que intercambiaron Laura Artemisa y Rodrigo Abdala, insisto, es el símbolo de que, la presidenta del Congreso es la mujer aspirante favorita del gobernador; y el delegado del Bienestar es el hombre con los que el mandatario se las jugaría todas en el 2027.
Aunque es cierto que aun falta mucho por decirse y escribirse rumbo a las elecciones intermedias, los símbolos hablan por sí solos.
Y si la reunión a unos metros del Palacio del Ayuntamiento de la Angelópolis no fuese suficiente tan solo basta hacer un seguimiento a las actividades públicas de Laura García y Abdala entre las que destaca su activismo en las colonias de la capital.
Ver: Nacho Mier bloqueó primer intento de desafuero de “Alito” Moreno
Mientras la diputada local todos los fines de semana recorre alguna colonia de la ciudad de Puebla con el pretexto del programa de bacheo o las obras comunitarias, el súperdelegado siempre está presente en la entrega de apoyos del gobierno del estado, como acaba de suceder en diferentes unidades habitacionales de la Angelópolis con las alarmas vecinales a los comités de paz, acto que encabezó García Parra.
Por cierto, no hay que perder esta dupla que se ha conformado entre el coordinador del gabinete del gobierno del estado y el delegado del Bienestar, que además de contemporáneos, también abanderan el cambio general que Alejandro Armenta viene impulsando como parte de su legado político.
Hoy, la fórmula para sencilla: o es Laura Artemisa o es Rodrigo Abdala.
Esta es la fotografía del momento.
El 2027 ya no parece tan lejano.