Y es que resulta que no son 40 políticos y proveedores los que están siendo auditados por el gobierno de Alejandro Armenta, sino más de 200 y de todas las administraciones, tanto estatales y municipales, anteriores a la actuales
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
“Aquel de ustedes que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”.
O dicho de otra forma: aquel que esté libre de investigación que tire la primera acusación.
Un sismo superior a los ocho grados Richter sacudió esta semana el tablero político de Puebla en las vísperas del inicio de facto del proceso electoral del 2027.
Tras la revelación hecha por los colegas Alejandro Mondragón y Valentín Varillas de una supuesta lista de 22 exfuncionarios de las administraciones de Miguel Barbosa y de Sergio Salomón Céspedes y de 16 ediles y exalcaldes que son investigados por la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno y la Auditoría Superior del Estado de Puebla, la tensión en el aire poblano se puede cortar con un cuchillo.
Y es que resulta que no son 40 políticos y proveedores los que están siendo auditados por el gobierno de Alejandro Armenta, sino más de 200 y de todas las administraciones, tanto estatales y municipales, anteriores a la actuales.
Sí, ¡más de 200!
Fue José Luis García Parra, el poderoso coordinador de gabinete del gobierno del estado, el encargo de sacudir el tablero y tirar todas las piezas que ya se hacían firmes para buscar un cargo de elección popular en los próximos comicios intermedios.
Hoy más que nunca las palabras dichas por el gobernador Alejandro Armenta en cuanto a la política de no impunidad en el quehacer público emprendida desde su gobierno suenan más fuerte y profundo.
“La amistad que nos podemos tener algunos de nuestros compañeros no es una capa protectora para la impunidad, lo digo con claridad, nosotros ni acusamos, ni protegemos ni perseguimos, son procedimientos que competen el actuar de los servidores públicos”, dijo el mandatario tras darse a conocer las sanciones económicas y administrativas contra exfuncionarios responsables de la fallida inversión en Accendo hechas en el gobierno del fallecido Barbosa.
Ni Morena ni la 4T ni la amistad ni mucho menos el olvido serán escudos para no rendir cuentas ni aclarar cada peso gastado en gobierno anteriores.
La sentencia de Armenta no es exclusiva para los morenistas. No, la advertencia del gobernador poblano también va para los panistas, los morenovallistas y hasta para los priistas que se encargaron de saquear las arcas públicas del estado durante los gobiernos de Rafael Moreno Valle y Tony Gali.
Este martes, García Parra informó que existen 224 expedientes abiertos de responsabilidades administrativas contra funcionarios, pero son reservados por la Auditoría Superior del Estado o la Fiscalía de Puebla, así como por la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno.
Pero no solo eso, el hombre fuerte de Alejandro Armenta dejó un mensaje en contra de Ignacio Mier al asegurar que esta supuesta lista filtrada a los directores de Status Puebla es un nuevo intento del decadente senador para desestabilizar al gobierno y el ambiente político de la entidad.
“Esa supuesta lista es un trascendido, una especulación (…) sabemos que hay intereses que buscan una desestabilización política, que buscan distraernos, sin intereses que están ahí desde la Cámara Alta. Lo tenemos muy claro”.
Otra vez, la mano de “Morenacho” mece la cuna.
¿Qué busca Nachito Mier?
En mi opinión creo que el legislador quiere enemistar a Alejandro Armenta y a Sergio Salomón luego de que estos dos mostraron que hay un acuerdo de civilidad rumbo al 2027 y que él está más que vetado de cualquier posición importante para estas elecciones.
Mier quiere que el actual gobernador y su antecesor rompan para que pueda aprovechar esta circunstancia y así mantener con vida su moribundo proyecto político para el 2030.
Lo que “Morenacho” olvida es que el gobernador, en este caso Alejandro Armenta, es la persona más enterada del estado y que todas sus conspiraciones son detectadas a tiempo.
Lo que es un hecho es que las más de 200 investigaciones abiertas en contra de exfuncionarios son reales, existen y están en marcha.
Nadie está a salvo en esta Puebla caótica.
Nalgas a la pared, como diría el periodista y poeta Mario Alberto Mejía.