¿La edil de Atlixco realmente no sabía que su secretario de Seguridad es un presunto delincuente o sí lo sabía y lo encubrió hasta el final?
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Poseedora de una soberbia inagotable y una perversidad muy peligrosa, Ariadna Ayala extravió el rumbo y convirtió a Atlixco en un verdadero infierno.
¿Qué le pasó a aquella mujer que se convirtió en uno de los principales referentes del PT y que se ganó a base de trabajo de tierra el reconocimiento de los exgobernadores Miguel Barbosa y Sergio Salomón Céspedes?
Y es que a Ayala Camarillo el poder la desequilibró.
La muy cuestionable edil atlixquense encabezó del 2021 al 2024 uno de los mejores gobiernos municipales que se le recuerde al municipio identificado por tener “el mejor clima de México”, pero todo se pudrió en este segundo trineo, que será recordado no solo por sus escándalos de corrupción, fiscales o traspiés políticos, sino, por entregar la seguridad de su localidad a un verdadero delincuente.
El pasado viernes, la Fiscalía General de Puebla, en un operativo conjunto con la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, detuvo a Antonio Hernández Pacheco, secretario municipal de Seguridad Ciudadana de Atlixco por los delitos de abuso de autoridad, incumplimiento de un deber legal y cohecho.
Lo verdaderamente grave es que Ariadna Ayala no estuvo ni enterada de su detención ni tampoco de los cargos que se le imputaron al hombre que eligió para cuidar a los atlixquenses.
La duda mata.
¿La edil de Atlixco realmente no sabía que su secretario de Seguridad es un presunto delincuente o sí lo sabía y lo encubrió hasta el final?
Cómplices cubriéndose las espaldas.
Ariadna Ayala fue de las pocas presidentes municipales emanadas de Morena o de sus partidos aliados que se opuso de manera tajante a la estrategia de seguridad del gobernador Alejandro Armenta, quien propuso la designación de militares para encabezar las corporaciones municipales, pues sabía –y de sobra– que en estas dependencias estaban infiltradas por el crimen organizado.
En su inmensa soberbia, la edil atlixquense ratificó a Hernández Pacheco al frente de la SSC. Las consecuencias ahí están.
Un dato que pocos conocen, el hoy detenido fue policía judicial entre 2005 y 2011, durante el periodo en que Adolfo Karam Beltrán estuvo al frente de esa corporación.
Sí, es un hijo de Adolfo Karam.
Nada podía salir bien con esos antecedentes.
La aprehensión del secretario de Seguridad de Ariadna Ayala se da en el contexto de una investigación en contra de siete mandos de seguridad pública de municipios en la zona de la Sierra Norte y la Mixteca, señalados por su presunta participación en actos de encubrimiento y omisión relacionados con la operación de narcolaboratorios.
Hasta este fin de semana, seis de ellos fueron detenidos y uno permanece prófugo. Entre los investigados se encuentran directores de Seguridad Pública de Tlaola, Tlapacoya, Jopala, San Felipe Tepatlán, Chietla, Tehuitzingo y Chila de la Sal.
Un verdadero escándalo
¿Hasta dónde está metida la alcaldesa de Atlixco?
No solo es el gravísimo tema de la seguridad y los vínculos con el CO, también en Atlixco el manejo de los recursos públicos es otra bomba de tiempo.
En su informe del 2025, la Auditoría Superior del Estado detectó que la gestión de Ayala no comprobó 90 millones 553 mil 554.97 pesos del ejercicio fiscal 2023.
De ese total, más de 25 millones de pesos corresponden a gasolina que supuestamente se ocupó para las patrullas y unidades oficiales, pero en la auditoría que le realizaron, no hallaron los documentos, detalló el portal MTP Noticias.
Otra vez el nombre de Antonio Hernández Pacheco estuvo involucrado.
Para 2026, la ASE detectó un presunto daño patrimonial por 133.8 millones de pesos en la cuenta pública 2024 del municipio de Atlixco, correspondiente al último año de gestión de Ariadna Ayala, quien en ese mismo periodo concluyó su administración y posteriormente obtuvo la reelección como presidenta municipal.
La edil de Atlixco no pudo ni con la seguridad ni con el manejo correcto del erario.
Ayala convirtió al municipio en un verdadero nido de ratas.
Que Hernán Bermúdez Requena y “La Barredora” la rediman.