Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Las deudas no pegadas que adquirió en la elección del 2018 en la que su hermana Martha Erika Alonso fue la abanderada del PAN, tienen al borde de la desesperación a Florentino Alonso.
Los hombres desesperados y endeudados llegan a cometer las peores vergüenzas y errores.
“El Floro” es un hombre desesperado y endeudado.
Y es que los financiadores, buenos y malos, de la millonaria campaña de Martha Erika llevan ya más de un año sin que el dinero que pasó por las manos y a la cartera de Don Florentino haya sido devuelto.
El hermano de Martha Erika se hizo millonario durante los pasados comicios al recibir todo tipos de apoyos económicos bajo la promesa de que estos serían redituados en cuanto Alonso Hidalgo llegara al gobierno de Puebla.
La historia todos la conocemos: la extinta gobernadora sólo ostento el título por 10 días.
No sólo eso, Alonso Hidalgo también perdió todos los negocios que tenía a costa del erario desde que su cuñado llegó al gobierno de Puebla, ya que durante la administración interina de Don Guillermo Pacheco Pulido se dieron de baja a todas las empresas a nombre del “Floro” que eran proveedoras de la Secretaría de Salud.
Tras revelarse en este mismo espacio la idea de Florentino Alonso de capitalizar el accidente aéreo del pasado 24 de diciembre en el que ella y su esposo Rafael Moreno Valle perdieron la vida con el rodaje de un documental como objeto de presión en contra de los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Miguel Barbosa, los inversionistas de dicha producción decidieron retirarse del burlesco proyecto.
El business del documental “patito” se le cayó a Alonso.
La desesperación volvió al cuerpo del hermano de Martha Erika.
Pero, “El Floro” pensó que aún tenía una última carta bajo la manga.
Florentino viajó la semana pasada a la Ciudad de México para reunirse con Rafael Moreno Valle Suárez, padre del ex gobernador poblano, para hacerle una solicitud más que indecorosa.
De acuerdo con una fuente cercana a la familia del ex presidente de la Fundación UNAM, Florentino Alonso llegó a casa de Morena Valle Suárez para saludar a quien era parte de su familia política y cruzar algunas impresiones sobre los últimos avances dados a conocer de la investigación de la SCT sobre el percance que les arrebató la vida a Rafael y a Martha Erika.
Tras la comida vino la sobremesa, hasta ahí y ya en confianza, “El Floro” al fin fue al grano y por lo que había solicitado la audiencia con el papá de Moreno Valle.
Un poco atropellado por lo incómodo de la situación, Alonso Hidalgo preguntó sobre la herencia del ex mandatario panista.
Rafael Moreno Valle padre frunció el ceño y se alineó en su silla.
Florentino Alonso continuó y le preguntó al millonario empresario que cuánto le tocaría de los bienes que dejó en vida su hijo.
Moreno Valle abrió los ojos más que sorprendido.
“El Floro” le dijo a su anfitrión que hasta el momento no sabían nada sobre el testamento de su hermana y por eso necesitaba conocer la situación de la herencia de Martha Erika y de Rafael.
Con estas palabras, Moreno Valle Suárez se dio cuenta que las deudas de Alonso no eran cosa menor.
El dueño del consorcio de hoteles City Express cuestionó a Florentino sobre su situación económica y si existía algún problema con sus finanzas.
Alonso Hidalgo no tuvo más que confesar que durante la campaña de su hermana aceptó dinero que no debía y que ya no podía regresar.
El papá de Rafael Moreno Valle prometió apoyar con una cantidad al “Floro”, pero no se comprometió a más.
Así, Florentino Alonso regresó a Puebla con el mismo vacío en el estómago con el que llegó a la casa del papá del esposo de su hermana.
La desesperación del “Floro” es un ejemplo claro de que los excesos del morenovallismo sí tienen castigo.
¿Cuántas víctimas del 24/12 seguirán este camino?
La lista es larga.
