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Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Las dos encuestas más recientes, del Financiero y de Tribuna Comunicaciones, sobre los resultados que se podrían dar en la elección en Puebla que se define el próximo domingo confirmaron que Enrique Cárdenas no logró revertir la desventaja de dos dígitos que tiene contra su rival de Morena Luis Miguel Barbosa.
El abanderado del PAN no entusiasmó ni a su familia.
Estos dos ejercicios de simulación de la jornada electoral coinciden en que Barbosa Huerta tendrá una ventaja superior a los 15 puntos porcentuales en los comicios que definirán al gobernador de Puebla para el periodo 2019-2025. Sin embargo, los estudios de El Financiero y de Tribuna difieren en qué candidato será beneficiado si la votación rebasa el 50% del listado nominal de la entidad.
Mientras, la empresa que dirige el legendario Enrique Montero Ponce revela que mientras más votantes, mayor será la diferencia entre Barbosa y Cárdenas; el periódico del empresario Manuel Arroyo señala que, si la votación es alta, la ventaja del abanderado de Morena sobre el del PAN será menor a 10 puntos.
Ver: Barbosa ganaría por más de 400 mil votos: Encuesta Tribuna Comunicación
Con las enredadas cifras de El Financiero, casa editorial en la que el candidato de Acción Nacional compró un espacio como articulista y que intentó salvar a su pluma con una metodología muy forzada, el alicaído Enrique Cárdenas y su grupo de tristes porristas cacarearon un huevo inexistente al presumir de manera errónea que el ex rector de la UDLAP ya alcanzó a Miguel Barbosa.
Ver: Ganaría Barbosa con 54% de la votación: El Financiero (+ENCUESTA)
Sin embargo, la realidad otra vez dejó en ridículo a Cárdenas y su séquito de aplaudidores azules.
Si comparamos las últimas elecciones al gobierno del estado, los comicios actuales serán muy similares a los del 2016 cuando sólo estaba en juego el control de Casa Puebla, por lo que la participación ciudadana difícilmente superará el 45 por ciento del listado nominal, ya que no se elegirán más cargos de elección popular más que el del Ejecutivo local, lo que provoca que al electorado poblano poco le interese participar en la jornada del próximo domingo.
En el proceso de hace tres años en el que Tony Gali venció a Blanca Alcalá, la votación apenas alcanzó el 44.6%.
Pero, si Enrique Cárdenas aún está esperanzado en el escenario poco probable que maneja El Financiero de una votación alta, el abanderado del PAN se enfrentará a un problema mayúsculo: la operación, movilización y defensa del voto para el día de la jornada electoral.
Y es que el poluto académico es tan ingenuo que piensa que en México no se necesita operar durante la jornada electoral y que con el simple entusiasmo de la mal llamada “fiesta democrática” es suficiente para ganar unos comicios estatales.
¿Con qué operadores de peso cuenta Cárdenas Sánchez para movilizar a los votantes en las zonas más alejadas de la capital, y ya ni se mencione en las localidades remotas del interior del estado?
Además, el PAN no logró registrar a representantes en 400 casillas habilitadas por el INE.
Si algo tenía perfectamente dominado el morenovallista, era su capacidad de operación durante las elecciones en las que Rafael Moreno Valle y sus candidatos participaron a lo largo de una década.
La maquinaria electoral de Moreno Valle funcionaba como un reloj suizo. Esa fue la clave del éxito para que el ex gobernador extinto lograra forjar su régimen de casi 10 años en Puebla.
Una ingeniera política perfecta más una cartera generosa de las que salía mucho, pero mucho dinero a disposición de sus movilizadores, mapaches y hasta para los representantes de casillas de otros partidos que eran seducidos el mismo día de los comicios.
Factores que Cárdenas no ve o se niega a ver.
¿Cuáles de los alquimistas de Rafael juegan del lado de Cárdenas?
Ninguno.
Está de más decir que del lado de Morena y de Luis Miguel Barbosa ya juegan todos los operadores electorales top en Puebla. Verdaderos líderes regionales que dominan a la perfección el mapa geopolítico de la entidad y que conocen cómo moverse durante el “Día D”.
Barbosa Huerta no sólo cuenta con una estructura propia, la cual fue la única en vencer al morenovallismo en una elección, aunque el Fraude en Puebla dictaminó otra cosa, también cuenta con operadores del PRI, del Verde Ecologista, de Nueva Alianza, del PT y de otro grupo importante que estaba identificado con Moreno Valle y Gali.
En pocas palabras, Cárdenas no tiene ni la más remota idea de lo importante que es el 2 de junio.
El destino de Enrique está en manos de Genoveva Huerta, Francisco Fraile, Ana Teresa Aranda, Gabriel Hinojosa y Gerardo Navarro.
La cofradía de las derrotas al servicio de Cárdenas.
El académico no entiende que no entiende.