Las lluvias registradas en la capital poblana mantuvieron en alerta a las autoridades municipales, que realizaron labores de monitoreo y atención en distintos puntos considerados de riesgo. Entre las incidencias reportadas destacó la caída de un quiote de maguey sobre cables de alta tensión en Circuito Juan Pablo II, en el fraccionamiento Prados Agua Azul, situación que generó afectaciones a la circulación vehicular.
Personal de Protección Civil Municipal acudió al lugar para retirar el material vegetal y evitar riesgos a la población. Además, se atendió una anegación en la colonia Rancho Colorado, donde se implementaron acciones preventivas para reducir posibles afectaciones a las familias que habitan en la zona.
Las fuertes precipitaciones también ocasionaron daños en infraestructura urbana. Como parte de las labores de atención, trabajadores de Servicios Públicos repusieron tres globos opalinos pertenecientes a dos postes de alumbrado público ubicados en el primer cuadro de la ciudad, con el objetivo de restablecer las condiciones de seguridad para peatones y automovilistas.
De acuerdo con los reportes oficiales, el río Atoyac se encontraba al 50 por ciento de su capacidad y el río Alseseca al 40 por ciento, aunque algunos tramos alcanzaron hasta el 90 por ciento debido al incremento en los escurrimientos.
Asimismo, los vasos reguladores Puente Negro y Santuario registraron niveles del 50 y 20 por ciento, respectivamente, por lo que permanecieron bajo vigilancia para prevenir contingencias derivadas de las lluvias.