La dirigente estatal del PRI en Puebla, Xitlalic Ceja quedó en el centro de la polémica en la Cámara de Diputados, luego de que legisladores priistas acudieran a las oficinas de Movimiento Ciudadano (MC) y arrojaran agua sucia durante una protesta por la crisis hídrica en Jalisco.
El hecho quedó registrado en video y provocó el rechazo del dirigente nacional de MC, Jorge Álvarez Máynez, quien acusó al PRI de convertir un problema que afecta a la ciudadanía en un espectáculo político.
La confrontación ocurrió durante la visita de Álvarez Máynez a San Lázaro, donde acudió para reunirse con la coordinadora de la bancada naranja, Ivonne Ortega.
En ese contexto, el diputado priista Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla increpó al dirigente nacional de Movimiento Ciudadano, mientras que integrantes del PRI acudieron a las oficinas del partido y lanzaron agua sucia en el lugar.
La protesta estuvo relacionada con las diferencias entre ambas fuerzas políticas por la crisis del agua en Jalisco. Sin embargo, la acción generó cuestionamientos por la manera en que los legisladores decidieron expresar su reclamo.
Álvarez Máynez acusa al PRI de convertir la crisis del agua en espectáculo
Tras los hechos, Jorge Álvarez Máynez criticó la actuación de los priistas y cuestionó la utilidad de la confrontación para resolver el problema hídrico.
“¿En qué ayuda este espectáculo de los porros del PRI para resolver la crisis del agua?”, escribió el dirigente nacional de Movimiento Ciudadano en redes sociales.
En su posicionamiento, también acusó a los integrantes del PRI de acudir a las oficinas de MC para provocar y realizar un acto que, desde su perspectiva, representa una falta de respeto para quienes enfrentan las consecuencias de la crisis.
“Venir a agredir a nuestras oficinas y a provocar con este montaje infame es una burla frente al problema real de la gente”, señaló.
El dirigente emecista agregó que este tipo de acciones representan una falta de respeto tanto para la ciudadanía como para quienes impulsan el reclamo por el acceso al agua.
“Es una falta de respeto a las personas y a una causa legítima”, expresó.