Legisladores federales de Puebla formaron parte del bloque que votó en contra de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, iniciativa que finalmente fue desechada en la Cámara de Diputados al no alcanzar la mayoría calificada.
La propuesta requería alrededor de 330 votos para ser aprobada; sin embargo, el oficialismo únicamente consiguió 259 sufragios a favor, mientras que 234 legisladores votaron en contra, entre ellos representantes poblanos de distintos partidos políticos.
Entre los diputados de Puebla que rechazaron la reforma se encuentran Liliana Ortiz Pérez y Genoveva Huerta Villegas, del Partido Acción Nacional; así como Xitlalic Ceja García y Nadia Navarro Acevedo, del Partido Revolucionario Institucional.
A ellos se sumaron legisladores del Partido Verde Ecologista de México como Adolfo Alatriste Cantú, Fátima Almendra Cruz Peláez y Antonio Gali López.
También votaron en contra los diputados del Partido del Trabajo, José Antonio López Ruiz y Nora Yéssica Merino Escamilla, además de Amancay González Franco.
El voto de estos legisladores se sumó al de la oposición y de algunos partidos aliados de Morena, lo que terminó por impedir que la reforma constitucional avanzara en San Lázaro.
Días antes de la discusión, el coordinador de Morena en la Cámara baja, Ricardo Monreal Ávila, había anticipado durante una visita a Puebla que la iniciativa enfrentaba dificultades para reunir los votos necesarios, escenario que finalmente se confirmó durante la votación en el pleno.