Por Carlos Madrid
Atlixco, Puebla.— La muerte, en México, rara vez significa solamente ausencia. También es recuerdo, celebración y una forma de mantener cerca a quienes ya no están. Esa idea vuelve a ocupar un espacio central en Catrinia, experiencia inmersiva que prepara su segunda edición en Atlixco.
Durante la presentación realizada este jueves, Sofía Pezzad y Karina Camacho compartieron los detalles de la propuesta que se desarrollará del 2 de octubre al 1 de noviembre en el Centro de Convenciones de Atlixco. La experiencia plantea un recorrido por distintos escenarios vinculados con las formas en que México recuerda a sus muertos. No se trata únicamente de una exhibición: el visitante transita por espacios en los que aparecen música, personajes, alebrijes, gastronomía, iluminación y elementos propios de la tradición.
El recorrido contempla el Sendero de las Almas, el Tren de los Recuerdos y el Mercadito del Más Acá, espacio destinado a la oferta gastronómica. A ellos se suma un panteón intervenido con velas y flores de cempasúchil, una imagen que remite directamente a los altares y espacios de memoria que durante estas fechas aparecen en distintas regiones del país.
Uno de los puntos de mayor presencia escénica será El Cuento, donde más de 100 artistas y músicos participarán en una puesta que llevará al público por personajes, sonidos, colores y distintas representaciones de la celebración del Día de Muertos.
La propuesta también deja espacio para la fotografía. El recorrido estará acompañado por instalaciones y escenarios construidos para ser observados desde distintos ángulos, con personajes y elementos visuales que forman parte del universo de Catrinia.

Pero detrás del colorido hay una idea más sencilla: la memoria como una manera de permanecer.
En una temporada en la que las flores, las velas y los altares aparecen nuevamente en calles y hogares, Catrinia busca llevar esa tradición a un espacio escénico en el que el público pueda recorrerla, escucharla y mirarla desde otra perspectiva.
Atlixco será nuevamente el escenario de este encuentro con el Día de Muertos. Esta vez, entre senderos, trenes, música, gastronomía, personajes y miles de flores de cempasúchil, la celebración tendrá como punto de partida una pregunta que forma parte de la tradición mexicana: ¿qué permanece de quienes se fueron?