Por Carlos Madrid
SAN SALVADOR EL VERDE, Pue.— Hay lugares que no necesitan inventarse una historia porque la tienen. La Ex Hacienda de San Antonio Chautla es uno de ellos.
Sus antecedentes se remontan al siglo XVIII. En 1777 se estableció allí una propiedad agrícola que, con el paso de los años, se convirtió en un importante centro productivo. A finales del siglo XIX, la familia Gillow transformó el paisaje de la hacienda y levantó, en 1898, el castillo que terminó por convertirse en la imagen más reconocible del lugar. Más de dos siglos después, Chautla vuelve a contar historias, aunque ahora desde el turismo.
La Ex Hacienda forma parte de la red de espacios administrados por Convenciones y Parques. Desde esta instancia, su directora, Michelle Talavera, ha planteado aprovechar el patrimonio histórico para generar nuevas experiencias turísticas. Sobre Catrineras Chautla, Talavera ha señalado que la expectativa es alcanzar nuevamente alrededor de 130 mil visitantes y una derrama económica cercana a los 60 millones de pesos. El antecedente fue Catrinerías, la experiencia de Día de Muertos que en 2025 llevó al recinto leyendas, ofrendas, catrinas monumentales, trajineras iluminadas y recorridos nocturnos. El resultado rebasó las expectativas y terminó con alrededor de 130 mil visitantes y una derrama cercana a los 60 millones de pesos.

Ahora el proyecto regresa con una nueva identidad: Catrineras Chautla.
La propia Ex Hacienda comenzó a anunciarlo en agosto con imágenes del castillo iluminado, cempasúchil, veladoras y elementos tradicionales del Día de Muertos.
La apuesta, ya está trazada: aprovechar un inmueble cuya historia comenzó en el siglo XVIII para construir una experiencia contemporánea alrededor de la memoria, las tradiciones y el paisaje.
En Chautla, la historia no permanece solamente en sus muros. Este octubre, todo apunta a que volverá a caminar entre luces, flores, agua y leyendas.