Nadie duda de la capacidad ni de la experiencia de Idamis Pastor, sin embargo su designación como como titular de la Fiscalía poblano no ha sido lo esperado, y, por el contrario, parece que la impartición y administración de justicia en la entidad ha dado pasos hacia atrás.
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Con muy poco y sin mucho esfuerzo, Idamis Pastor se descarriló de fea forma en su comparecencia frente ante el Congreso del estado para exponer los pocos resultados y justificar los muchos escándalos en este primer año al frente de la Fiscalía General de Puebla.
A la defensiva, con un semblante serio y los ojos encendidos, Pastor Betancourt dejó claro desde el Legislativo local que su permanencia en la FGE pende de un hilo, que su estadía como fiscal del estado ya le resulta incómoda y que su apuesta por llenar de foráneos a la dependencia provocó una tormenta perfecta.
Nadie duda de la capacidad ni de la experiencia de Idamis Pastor, sin embargo su designación como como titular de la Fiscalía poblano no ha sido lo esperado, y, por el contrario, parece que la impartición y administración de justicia en la entidad ha dado pasos hacia atrás.
Lo visto el mediodía de este miércoles en el Congreso del estado no puede pasar desapercibido y deja un inquietante mensaje para el gobernador Alejandro Armenta, pues la fiscal Pastor ha comenzado a ser un punto débil para su proyecto político y se ha convertido en un lastre.
Ahora que estamos en plena temporada de cambios, relevos y enroque no harían mal en voltear a ver a la Fiscalía General de Puebla.
En contra todo protocolo y en un acto de muy poca institucionalidad, Idamis Pastor fue a la sede oficial el Legislativo local con los brazos en alto y con una actitud bastante agresiva no para rendir cuentas, sino, más bien, para tomarse cualquier crítica como un ataque personal e, incluso, ofender a los diputados que la cuestionaron legítimamente y con todo el derecho de su lado.
Y es que si la fiscal del estado esperaba que su comparecencia fuese un día de campo cometió un craso error al igual que sus asesores que no la prepararon lo suficiente para mantenerse en calma y no salirse de sus casillas como así sucedió cuando la diputada por Movimiento Ciudadano, Fedrha Suriano, le pidió cuentas por el escándalo de sus subordinados desembarcados del Estado de México, quienes cometieron actos gravísimos de corrupción y extorsionaron a un grupo de empresarios poblanos bastante reconocidos y queridos en Puebla.
Insisto, el agarrón entre Idamis Pastor y Fedrha Suriano, quien tenía toda la obligación y derecho de increpar a la fiscal, fue más que bochornoso.
Resulta increíble que nadie haya preparado a la fiscal Pastor para que no perdiera las formas al ser cuestionada por los escándalos de Luis Antonio León Delgadillo, Miguel Ángel Islas Álvarez y Jorge Malvaez Rodríguez, renunciaron a la titularidad de la Fiscalía Especializada en Investigación de los Delitos de Alta Incidencia y a la Fiscalía de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, Fiscales y Relacionados, respectivamente, en noviembre de 2025 por los señalamientos de extorsión antes mencionados.
Ante esto, Pastor Betancourt perdió los cabales y replicó a la diputada al recordar que Movimiento Ciudadano impulsó a tres candidatos en las pasadas elecciones del 2024 que llegaron a presidencias municipales y actualmente enfrentan un proceso por distintos delitos, pese a ello, dijo, Fedrha Suriano no es la culpable.
La fiscal se enojó y perdió.
Todos en Puebla sabemos que el culpable de este escándalo tiene nombre y apellido: Fernando Morales Martínez, el infame exlíder estatal de MC, quien le vendió a Uruviel, Giovanni y Ramiro González Vieyra, las candidaturas a presidentes municipales de Ciudad Serdán, Tlachichuca y San Nicolás Buenos Aires.
Si en alguien Idamis Pastor quiere desquitar su furia es en contra del “Parri” Morales.
La fiscal de Puebla se descarriló frente a la máxima tribuna ciudadana del estado y desaprovechó la oportunidad para lavarse la cara.
Ahora, Pastor Betancourt parece que tiene contados ya sus días al frente de la Fiscalía General de Puebla.
Mal y de malas.