Cada uno de estos cuatros personajes, desde su trinchera, tienen aspiraciones políticas futuras y tendrás voz y voto en las elecciones intermedias del 2027 y un boleto asegurado –ya sea como actores principales y el gran jefe de la orquesta– para la sucesión del 2030.
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Puebla ha recobrado su valor en el tablero político nacional.
Como en muchos sexenios no se veía, hoy la entidad poblana cuenta con cuatro personajes que ocupan sendos cargos de gran importancia a nivel nacional y con bastante cercanía con la presidenta Claudia Sheinbaum.
En términos boxísticos, Puebla tiene a cuatro pesos pesados con poder en los guantes para fajarse en el ring político.
Cada uno de estos cuatros personajes, desde su trinchera, tienen aspiraciones políticas futuras y tendrás voz y voto en las elecciones intermedias del 2027 y un boleto asegurado –ya sea como actores principales y el gran jefe de la orquesta– para la sucesión del 2030.
En primer lugar se encuentra el gobernador Alejandro Armenta, quien es uno de los mandatarios que más ha expresado su afinidad y querencia hacia Sheinbaum Pardo, además de que el mandatario poblano es el único jefe político en la entidad, puesto que nadie le disputa y que tampoco comparte con los otros tres personajes que serán enumerados en los siguientes párrafos.
A pesar de venir del grupo de Ricardo Monreal, Armenta Mier se ha ganado toda la confianza de la presidenta de México a tal grado de que Puebla es una de las entidades que más visitó en su primer año de labores y en la que ya tiene agendada una segunda cita para las próximas semanas.
Continuando con el argot boxístico, el gobernador Armenta es algo así como el campeón defensor del cinturón de los pesos pesados, será el gran elector de los candidatos para los comicios del próximo año y lleva mano para escoger (o vetar) a su sucesor en el 2030.
En segundo lugar se debe mencionar a Sergio Salomón Céspedes, el actual director del Instituto Nacional de Migración y quien todo indica ya tiene las maletas para arribar a la poderosa Secretaría de Gobernación en sustitución de Rosa Icela Rodríguez, que sería la próxima “dura” del lopezobradorismo en ser depuesta por la presidenta Sheinbaum.
De acuerdo con el siempre bien informado periodista Salvador García Soto, el exgobernador de Puebla tiene un pie y medio ya en la Segob como parte de esta cadena de movimientos que ha emprendido Sheinbaum Pardo en este segundo año de su gobierno para deshacerse de todos los personajes afines al expresidente López Obrador y que fueron impuestos por este al inicio del actual sexenio.
“El tercer cambio que viene y que tiene que ver con ajustes decididos desde Palacio Nacional, es la salida de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, quien dejara su cargo para dar paso a la llegada de Sergio Salomón Céspedes, actual director del Instituto Nacional de Migración y ex gobernador de Puebla. Este cambio podría leerse como uno de los ajustes mayores de la Presidenta para colocar a sus propias piezas en el gabinete y sacudirse herencias que le dejó el expresidente López Obrador”, detalló García Soto en su entrega de Las Serpientes y Escaleras de este miércoles.
La muy posible llegada de Sergio Salomón a la Segob también debe leerse desde la óptica del empoderamiento que se viene trabajando desde Palacio Nacional a favor de Omar García Harfuch, quien es el único alfil de la Claudia Sheinbaum para su sucesión en el 2030.
Y como diría Salvador García Soto: los dados marcan escalera para Sergio Salomón Céspedes.
La tercera peso pesado es Olivia Salomón, la actual directora de la Lotería Nacional, quien no solo ha logrado una extraordinaria gestión al frente de esta dependencia federal, sino que, también se ha colado en el primer círculo de la presidenta Sheinbaum, con quien tiene una amistad bastante cercana y quien fue su principal promotora en la interna de Morena del 2024.
Sin activarse aun de forma política, Salomón Vivaldo ha venido tejiendo una serie de alianzas a nivel nacional que no pueden pasar desapercibidas entre los comentócratas y analistas del círculo rojo y que ‘valen oro’ en el momento de tomar decisiones en tiempos electorales.
Gracias al dinamismo impregnado a la Lotería Nacional, Olivia un día está en la mañanera de Sheinbaum, que firmando algún convenio colaborativo con la UIF o la SEP o llevando algún sorteo especial a todos los estados de la República y codeándose con los 32 mandatarios del país.
Olivia Salomón es otra “peso pesado” a la que no se le puede perder de vista, pues podría ser la principal beneficiaria del género en las elecciones del 2030.
Por último se debe de mencionar a Ignacio Mier, cuya decadente carrera política a la sombra de Adán Augusto López revivió gracias a la caída de aquel, quien le tuvo que dejar su lugar como coordinador de Morena en el Senado de la República.
Con todas las condiciones políticas en su contra y con enemigos por todas partes –tanto en Puebla como en la Cámara Alta– Mier Velazco es el cuarto peso pesado que tiene la entidad por la importancia de su actual cargo.
Morenacho, cuya suerte es envidiable, no se puede excluir de esta lista aunque su fortuna parece que tiene los días contados, ya que los senadores afines a Claudia Sheinbaum tienen todas las intenciones de derrocarlo y colocar en su lugar a uno de los suyos.
Sí, Puebla tiene cuatro pesos pesados.
Uno solo es el gran campeón del cinturón, pero los otros tres tienen también poder en lo guantes.
La entidad poblana, insisto, recobró su peso político en este sexenio.