Nadie ha puesto el cuerpo por el gobernador Armenta más que los mismos hombres y mujeres con los que ha caminado desde hace más de dos décadas y con los que construyó su proyecto político y ascendió a lo más alto de la cima del poder en la entidad poblana.
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
El gobernador Alejandro Armenta y su círculo compacto de colaboradores están solos.
Van a la guerra –políticamente hablando– en solitario y sin un ejército partidista que los respalden y cuiden.
Ni el regaño público ha hecho recapacitar a la base morenista y a sus líderes estatales.
Tal parece que quieren ver, desde la primera fila, que el gobernador del estado y sus alfiles tropiecen.
Fue el propio mandatario poblano, quien en las últimas semanas del año pasado alzó la voz de manera contundente para recriminar el ostracismo y de la dirigencia estatal de su partido (Morena), de sus diputados locales y sus legisladores federales ante cualquier asunto de interés prioritario para el Ejecutivo local, denuncia de algún acto de corrupción o debate con la oposición.
Lo único que Armenta Mier ha encontrado en el Comité Estatal morenista, presidido por Olga Romero Garci-Crespo; por sus diputados locales, federales y senadores, es silencio, pasividad y decidía.
No más.
Un bloque que duerme el sueño de los justos.
Sin manos.
Sin punch en los guantes.
Sin huevos ni ovarios.
Nadie ha puesto el cuerpo por el gobernador Armenta más que los mismos hombres y mujeres con los que ha caminado desde hace más de dos décadas y con los que construyó su proyecto político y ascendió a lo más alto de la cima del poder en la entidad poblana.
Esta misma semana quedó más claro otra vez que el armentismo no tiene una base partidista en la que soportar sus batallas.
Después de que José Luis García Parra, el coordinador del gabinete del gobierno del estado y el hombre más fuerte de Armenta, exhibió la extorsión por 2 mil 350 millones de pesos de la que es víctima la administración estatal por parte de Tv Azteca, grupo que está pidiendo diferentes convenios a cambio de modificar su línea editorial de ataques sistemáticos contra el mandatario y su gestión, nadie salió a secundar ni defender ni mucho menos condenar la estrategia del medio comunicación de Ricardo Salinas Pliego.
A nivel nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum siempre encuentra eco a sus demandas y respaldo a sus propuestas y una férrea defensa de su imagen y de sus intereses en la dirigencia nacional de Morena, en sus bancadas en el Congreso de la Unión, en sus gobernadores, en sus voceros y en el resto de la base de militantes del partido lopezobradorista.
Ahí están los desplegados firmados por los 24 mandatarios emanados de la alianza Sigamos Haciendo Historia ante cualquier tópico de la presidenta, los posicionamientos de Luisa María Alcalde, quien –con torpeza o no, con mentiras o no– no deja pasar un solo ataque a Sheinbaum Pardo o todos los senadores o diputados federales, quienes desde la tribuna sale a la defensa de la residente de Palacio Nacional.
En Puebla, la historia es diametralmente opuesta.
Aquí no hay desplegados para apoyar a Armenta tampoco hay diputados locales ni federales que suban los temas, como el que ventiló García Parra, a las tribunas del Congreso del Estado o en San Lázaro, no hay posturas ni posicionamientos de Olga Romero ni militantes que se envuelvan en la bandera de la 4T y defiendan al gobernador y sus colaboradores.
Solo hay silencio, estulticia y abandono hacia su máximo líder político y principal figura partidista.
¿En dónde están los jóvenes morenistas y la base de la 4T para apoyar a José Luis García Parra, quien es un ejército de un solo soldado, en su lucha contra TV Azteca?
¿En dónde están los diputados locales, quienes pueden subir al Congreso del estado la denuncia mediática hecha contra Salina Pliego?
¿En dónde está Olga Romero Garci-Crespo, quien prefiere partir una rosca de reyes con sus pares del PT, Verde Ecologista y FXM, que defender a su gobernador y a su colaborador más querido?
El silencio ya dejó de ser incomodo y comienza a ser cómplice.
¿Pues no que “amor con amor se paga”?
Ya vendrá el corte de caja para todos aquellos que quieran jugar en el 2027.
¡Caray!