Durante su intervención en el primer informe de labores de Lilia Cedillo correspondiente a su segundo periodo al frente de la rectoría de la BUAP, el gobernador Alejandro Armenta recordó este pasaje de la historia poblana frente a los consejeros universitarios de su alma mater.
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
El 21 de marzo de 1972, el general Rafael Moreno Valle, abuelo del fallecido exgobernador del mismo nombre, pidió licencia a su cargo como titular del Poder Ejecutivo de Puebla –a tan solo tres años y 21 días de haber rendido protesta para el máximo cargo de la entidad– orillado por una serie de conflictos sociales y políticos, pero, en especial, por sus constantes enfrentamientos contra los movimientos estudiantes de la entonces Universidad Autónoma de Puebla.
Durante su intervención en el primer informe de labores de Lilia Cedillo correspondiente a su segundo periodo al frente de la rectoría de la BUAP, el gobernador Alejandro Armenta recordó este pasaje de la historia poblana frente a los consejeros universitarios de su alma mater.
“Por ningún motivo alguien puede pensar querer entorpecer la ruta que lleva nuestra rectora para cumplir su mandato (…) Intereses mezquinos que han querido tocar a la universidad se han tenido que ir antes; hay que recordar la historia, han caído gobernadores que han querido intervenir en la autonomía universitaria, así es que vamos juntos y fuertes”.
Las palabras de apoyo del mandatario poblano hacia la Doctor Lilia llegan en un momento en el que muchos quisieran ver a una rectora debilitada y arrinconada para asaltar el núcleo de la BUAP.
Sí, muchos han sido los gobernadores que se han topado con pared en su intentona de apoderarse de la Benemérita poblana. Desde el general Moreno Valle hasta su nieto homónimo y pasando por Mariano Piña Olaya.
También es cierto que muchos rectores han tenido que poner tierra de por medio ante sus escándalos de corrupción, desvío de recursos públicos y otros delitos cometidos durante sus gestiones, como Enrique Doger o Alfonso Esparza.
Esto no es el caso.
Y así lo dejó de manifiesto Lilia Cedillo.
“Mi periodo de gestión termina el 4 de octubre de 2029, no antes; hay rectora para mucho rato”.
Pocas han sido las veces que la rectora de la BUAP ha sido tan enérgica, pero la ocasión lo ameritaba.
Tampoco hay ruptura con el gobernador Armenta. Todo lo contrario.
Si alguien sabe la importancia que tiene la Universidad Autónoma de Puebla para el estado ese es, precisamente, Armenta Mier, quien no solo es egresado de la máxima casa de estudios poblana, sino que, también fue catedrático de la institución.
Si bien es cierto que en este segundo periodo al frente de la BUAP, Lilia Cedillo ha reducido su presencia mediática y sus apariciones pública, eso no quiere decir que la rectora esté debilitada o tenga planeado renunciar antes de que se acabe su periodo en el 2029.
El informe de Cedillo Ramírez dejó claro que su trabajo al interior de la Benemérita poblana sigue siendo destacable.
Un trabajo que no necesita una promoción exagerada, sino, más bien, el reconocimiento de la comunidad universitaria.
Entre los logros de este primer año del segundo periodo al frente de la BUAP, la Doctora Cedillo destacó la entrega de becas institucionales y gubernamentales a más de 75 mil estudiantes, de la cuales más de 15 mil fueron autorizadas por la propia universidad a los alumnos de nivel superior.
En este periodo, la BUAP alcanzó una matrícula de 130 mil 41 estudiantes, además de una plantilla de más de 5 mil docentes y 10 mil trabajadores
Sin rodeos, la rectora admitió que aún existen pendientes en la máxima casa de estudios de Puebla, sin embargo aseguró con toda seguridad y confianza que la universidad ya no es la misma que hace cinco años, cuando inició su primer periodo, debido al crecimiento de la matrícula y a la expansión de la institución, que actualmente tiene presencia en 32 regiones del estado.
Además, el gobernador Armenta aseguró que el gobierno estatal apoyará a la BUAP con respeto a su autonomía y planteó aumentar los recursos que recibe la institución de la autoridad local.
Sí, autonomía.
Una palabra que significa muchísimo.
Lilia Cedillo no está agazapada.
La rectora de la BUAP está más fuerte que nunca.
“Hay rectora para un buen rato”.
Aunque a muchos les pese.