Hoy en día, la fortuna de Carlos Slim está valuada sobre los 125 mil 300 millones de dólares. El presidente de Grupo Carso es el decimosexto hombre más rico del mundo y en 2008 se situó en el segundo sitio solo por debajo de Bill Gates.
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
El nombre de Carlos Slim siempre ha estado relacionado a la política.
Como ningún otro empresario mexicano, el Ingeniero Slim es una persona imprescindible para cualquier aspirante a gobernar el país, sea del partido que sea.
Y es que la figura de Slim Helú –al menos en México– es uno de los poderes fáctico con el que ningún presidente o político en general se quiere enemistar.
Pocos son los empresarios vinculados a los gobiernos del PRI o del PAN que lograron transitar en el obradorato.
Slim fue uno de ellos.
Las razones son más que obvias.
Hoy en día, la fortuna de Carlos Slim está valuada sobre los 125 mil 300 millones de dólares. El presidente de Grupo Carso es el decimosexto hombre más rico del mundo y en 2008 se situó en el segundo sitio solo por debajo de Bill Gates.
Para darnos una idea de lo importante que es Slim para el país, su fortuna concentra, aproximadamente, el 4% de la riqueza total de todo México.
El conjunto de sus empresas mediante América Móvil y Grupo Carso representanuna proporción masiva del mercado bursátil mexicano.
Su capital aumenta a un ritmo estimado de 23.6 millones de dólares cada día.Acumula cerca de 273 dólares por segundo, superando en un solo segundo lo que un trabajador mexicano promedio gana en una semana de labores.
Los números son ridículos.
Pero su riqueza no solo se trata de miles de millones de pesos. No, también se trata de poder.
Además de tener uno de los cuatro imperios más importantes de las telecomunicaciones a nivel mundial (solo superada por China Mobile, Vodafone y China Telecom), el Ingeniero Slim en septiembre de 2008 compró un 6,4 % del periódico estadounidense The New York Times, uno de los de mayor influencia a nivel global.
El empresario de origen libanés también ha incursionado en el sector inmobiliario, cadenas de tiendas, el sector financiero, energía, minería, salud y hasta en el fútbol y el automovilismo.
El poderío de Slim, insisto, no solo es económico también lo es social y político.
Sus negocios no son altruistas ni obras de caridad, son verdaderas inversiones al corto o mediano plazo, las cuales tienen intereses específicos que van más allá de compadrazgos, amistades o relaciones familiares.
De unos meses a la fecha, el nombre de Carlos Slim ha comenzado a sonar cada vez con más frecuencia en la ciudad de Puebla gracias al alcalde Pepe Chedraui, cuyo hijo está casado con una de sus nietas.
Pero no es por el vínculo familiar que hoy los une por lo que la presencia del magnate se ha incrementado en días recientes.
La Angelópolis será la primera ciudad del país en la que el empresario replique el modelo de renovación urbana e inversión inmobiliaria masiva que le cambió el rostro al centro histórico de la Ciudad de México.
Slim destinará mil 500 millones de pesos para un proyecto inmobiliario en la zona de San Francisco y en la plaza que lleva el mismo nombre. Se prevé que la inversión total en esta área del centro histórico alcance los 3 mil millones de pesos.
¿Cuándo fue la primera vez que Carlos Slim inició con este proyecto de rescato urbano?
Fue en 2002, cuando el entonces jefe de gobierno del entonces Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, anunció el “rescate” del Centro Histórico, cuyo proyecto se haría en conjunto entre el gobierno y la Iniciativa Privada, representada principalmente por Grupo Carso, con la finalidad de devolverle su esplendor a la zona.
Fue la mañana del 21 de enero del 2003 cuando AMLO convocó a una rueda de prensa en la que compartió mesa con el Ingeniero Carlos Slim. En ella se informó que, en breve, iniciarían las obras de rescate del Centro Histórico de la Ciudad de México, con una inversión de al menos 5 mil millones de pesos. La mayor aportación de esta cantidad de dinero correría a cargo de la Iniciativa Privada.
Ahí, López Obrador y Slim estrecharon lazos a tal grado que cuando el primero llegó a la presidencia de la República el segundo se convirtió en una de sus personas más cercanas, un consejero habitual y uno de sus principales aliados entre los empresarios más importantes del país.
Este es el ejemplo perfecto de que Slim no hace negocios sin analizarlos a fondos.
Más bien son inversiones políticas más que económicas.
Por eso es que se debe de seguir muy de cerca los pasos de Carlos Slim y Pepe Chedraui en Puebla capital.
Off the record
Pocos lo saben, pero el padre y tío de Carlos Slim, Julián y José Slim, fundaron una mercería llamada La Estrella del Oriente, en lo que hoy es la calle Venustiano Carranza de la CDMX. El negocio familiar se volvió muy exitoso en poco tiempo.
Esto hizo que la relación del presidente de Grupo Carso tuviera un lazo más fuerte con la zona de la Ciudad de México, y tal vez fue una de las razones por la que aceptó contribuir en 2002 a la restauración del corazón del país.
La ciudad de Puebla podría ser la nueva apuesta de “El Ingeniero”.