El hoy alcalde de Puebla, quien rindió este jueves su segundo informe de labores al frente de la presidencia municipal del Ayuntamiento capitalino, hasta cuando se equivoca o se traba al leer una palabra en el pronter se excusa.
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Contados, muy contados, son los políticos que al llegar al poder no pierden su escencia.
En una era en la que la política se ha vuelto fatua, banal y hasta grotesaca, encontrarse con personas genuinas vale mucho.
Pepe Chedraui sigue siendo el mismo “tipazo” que ha sido toda su vida.
Alegre, de sonrisa facil, hogareño y auténtico.
El hoy alcalde de Puebla, quien rindió este jueves su segundo informe de labores al frente de la presidencia municipal del Ayuntamiento capitalino, hasta cuando se equivoca o se traba al leer una palabra en el pronter se excusa.
El edil no posa para las fotos, no es robotizado ni ensaya cada gesto.
Es más, a Chedraui Budib lo detalan sus gestos cuando confunde un término olvidando por completo que su informe es transmitido en vivo en sus redes sociales.
El presidente municipal es genuino hasta en eso.
Pepe corta su discurso desde el patio del Palacio del Ayuntamiento poblano para tomar un sorbo de una pequeña botella de agua Bonafont oculta en el atril desde el que emite su informe detallado frente a las decenas de invitados, que lo aplauden hasta que retoma la palabra.
Y es que a Pepe Chedraui el poder no lo marea.
Desde pequeño se acostumbró a codearse con los empresarios más poderosos cuando su papa Don José Chedraui Alam era el textilero más importante de la zona sureste del país.
¿Qué le puede apantallar a una persona que ha compartido el pan y la sal con las personas más poderosas de México?
Pepe Chedraui rompió el molde de esos políticos ensayados, quienes cuidan cada mínimo detalle para aparentar que todo es perfecto.
No, lo orgánico, lo genuino hoy es algo que recompensa bien.
Y sí, Pepe no pierde su escencia.
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El gobernador Alejandro Armenta es un animal político. Un experto de la Realpoltik.
Sabe en qué momento apretar tuercas, en qué momento dar ‘manotazos’ en el escritorio o leer cartillas y sabe, también, indentificar los momentos en los que, a pesar de todo, se debe ser institucional, conciliador y políticamente correcto.
Siempre la forma es el fondo.
El segundo informe de Pepe Chedraui demostró que el proyecto de la 4T en Puebla está por encima de todo.
Quienes esperaban la declaratoria de guerra del gobernador Armenta el mediodía de este jueves tendrán que esperar sentados.
Muchos ya se frotaban las manos en la espera de ver una escena similar a la que el difunto Rafael Moreno Valle tuvo en su momento en el primer informe de Eduardo Rivera.
Nada mas alejado de la realidad.
El mandatario llegó con una postura neutra, felicitó al alcalde por su segundo año de labores y aseguró que “tenemos muchos retos por delante, que seguiremos enfrentando de manera conjunta”.
Sin mensajes velados ni amenazas ni reprimendas, Armenta demostró que mantener la unión en Morena es vital para lograr los objetivos deseados en las muy dificiles elecciones intermedias del 2027.
La conciliación se impuso otra vez en el Palacio Municipal, como en el último Grito de Independencia.
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Tres palabras destacaron entre todo el mensaje de Pepe Chedraui que se alargó por más de una hora: consolidación, futuro y bueno.
Consolidar las obras y acciones emprendidas. Consolidar la transformación de la ciudad. Consolidar, sí, una trienio más.
Consolidar, para muchos, sonó a reelección.
Sin tapujos, el alcalde recordó la inversión de cuatro mil millones de pesos que Grupo Carso hará en el rejuvecimiento del Centro Histórico: futuro y bondad.
“El futuro no se espera, el futuro se trabaja, el futuro se construye, juntas y juntos somos más fuertes, juntos estamos construyendo la capital y tengan la seguridad de algo, lo que viene es bueno, lo que viene es seguir trabajando, lo que viene lo vamos a construir juntos”, finalizó Pepe Chedraui ante de fundirse en un abrazo con el gobernador Armenta.
Consolidación, futuro y bueno.