Mesurado, sin aprovecharse de las circunstancias y cuidando las formas, Pepe Chedraui dejó que Carlos Slim se llevase la tarde de este jueves todos los reflectores durante la presentación del proyecto de intervención del Paseo de San Francisco
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Son contados los personajes a los que no se les puede refutar nada.
Solo se aprende de ellos.
¿Qué se le puede cuestionar a un empresario que está considerado entre los más ricos del mundo y el número uno de Latinoamérica?
El solo nombre de Carlos Slim provoca respeto y admiración.
Escucharlo hablar sobre su visión de comunidad, desarrollo, economía y riqueza merece que sus palabras sean analizadas a fondo.
Más allá de las coyunturas políticas actuales en la entidad, la visita a la Angelópolis del presidente de Grupo Carso para presentar el proyecto de revitalización del Centro Histórico, en el que se invertirán 4 mil millones de pesos para desarrollar un complejo comercial y habitacional en lo que fue el Paseo San Francisco, en el Barrio del Alto, es una de las mejores noticias que ha tenido la ciudad en las últimas décadas, si no es que, la más importante.
Incluso, los grandes detractores de la aldea de los gobiernos emanados de Morena, como José Luis Escalera y otros más, tuvieron que tragarse sus palabras y aplaudir el proyecto inmobiliario y comercial que logró el alcalde Pepe Chedraui, quien convenció al Ingeniero Slim de invertir en la capital poblana y replicar en la ciudad el exitoso modelo de urbanización y modernización del Centro de la Ciudad de la México.
Innumerables han sido las administraciones municipales, los y las alcaldesas que han desfilado por el Charlie Hall sin que alguien pudiera lograr un acuerdo similar como el que concretó Chedraui Bubid, quien demostró que pocos son los poblanos que cuentan con las relaciones empresariales que él tiene.
Mesurado, sin aprovecharse de las circunstancias y cuidando las formas, Pepe Chedraui dejó que Carlos Slim se llevase la tarde de este jueves todos los reflectores durante la presentación del proyecto de intervención del Paseo de San Francisco.
Tal vez su memoria ya no es la de antes, pero sus tablas, su forma de estructurar y desarrollar ideas, además de su facilidad para contestar preguntas malintencionadas denota por qué Slim Helú no solo es una de las personas más ricas del mundo, sino que, es de los hombres con más poder e influencia del planeta.
Una mente brillante.
“Porque Pepe (Chedraui) me lo pidió”, fueron las contundentes palabras con las que Slim justificó su inversión en la ciudad de Puebla justo en este momento y no con gobiernos anteriores.
Tan sencillo como suena.
El proyecto de revitalización del Centro Histórico a cargo de Grupo Carso intervendrá una superficie total de 45 mil metros cuadrados para incorporar nuevos espacios habitacionales y comerciales, con el objetivo de incrementar la actividad económica y la afluencia en esta zona de la ciudad.
La inversión estimada es de cerca de 4 mil millones de pesos, aunque el proyecto aún deberá avanzar en los procesos técnicos y administrativos correspondientes antes de concretarse. Los trabajos incluirán a construcción de un conjunto residencial de al menos 700 departamentos en el Paseo de San Francisco, además de un corredor comercial y un estacionamiento subterráneo.
Durante la presentación, Carlos Slim también pidió a los rectores de las principales universidades privadas de Puebla sumarse al proyecto con planteles en el Centro Histórico para lograr la revitalización del primer cuadro de la ciudad.
“Para nosotros, que hemos trabajado en la Ciudad de México en relación al Centro Histórico, nos es muy grata la propuesta, la promoción y el empuje del señor alcalde de la ciudad, para buscar que en algunas áreas se tenga un fuerte impulso al centro de Puebla”, fueron las palabras dichas por el magnate y que sonaron por todos los rincones del Palacio del Ayuntamiento de Puebla.
En cuanto a las críticas hechas unas horas antes por Fritz Glockner, secretario de de Arte y Cultura del gobierno del estado, quien advirtió que el proyecto de San Francisco podría promover el clasismo y la gentrificación, Slim atajó de manera brillante la pregunta sembrada y dijo que por supuesto que quiere que “las clases suban”, por eso está invirtiendo en Puebla.
Sí, Carlos Slim no vino a destapar a nadie.
Tampoco se necesitó.
Su imagen es como la de aquel padrino que ya eligió a su heredero de forma natural.
Sin anunciarlo, sin decirlo.
Todos sabemos las razones.
Y ante eso, las palabras sobran.