Alejandro Armenta regresará al interior del estado para realizar sus habituales mañaneras en los diferentes municipios de la entidad para fortalecer su imagen como un político de tierra y no de escritorio.
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Un buen número de alcaldes y legisladores emanados de Morena, PT y Verde Ecologista se han convertido en verdaderas cargas onerosas para la llamada Cuarta Transformación, que busca repetir en las elecciones intermedias del 2027 –tanto a nivel local como federal– la apabullante victoria que lograron hace apenas dos años.
El gobernador Alejandro Armenta lo tiene ya muy bien identificado.
Y es que no solo se trata del canibalismo y las guerrillas internas por las candidaturas que estarán disponibles el próximo año entre los cientos de aspirantes formados ya en la fila de la 4T, sino que, también los pésimos resultados entregados hasta ahora por los ediles y diputados locales y federales han puesto en severos aprietos los planes de Armenta Mier de repetir la mayoría calificada en el Congreso del estado y ganar casi todas las alcaldías del territorio poblano.
Escenas bochornosas como las de Juan Trejo Rivero (Chignahuapan), Rogelio López Angulo (Huauchinango) o de Carlos Barragán Amador (Xicotepec), quienes han sido reprendidos públicamente por la presidenta Claudia Sheinbaum o por el gobernador Armenta por sus constantes escándalos de corrupción, extravagante vida privada o sus deplorables gestiones al frente de sus municipios son solo tres ejemplos de los muchos que proliferan en los ayuntamientos encabezados por los partidos que conforman el bloque oficialista.
Ni qué decir de los ‘papelones’ hechos por los diputados locales de Morena, quienes han convertido a la LXII Legislatura en la peor de la historia del Congreso del estado. Los legisladores morenistas, además de inoperantes, faltistas y repudiados, están más preocupados por sus atuendos, sus redes sociales o por “chapulinear” a un nuevo cargo sin importarles la pésima imagen que tienen o los paupérrimos resultados entregados por la mayoría hasta ahora.
De los actuales diputados y diputadas federales poco y nada se sabe. Su trabajo rumbo al segundo año de labores ha sido anecdótico y bastante mediocre, pues no han logrado gestionar obras de una importancia relativa para el estado ni que el gobierno federal incluya a Puebla en sus principales planes de desarrollo como el Programa de Vivienda o el Plan Hídrico.
No es ninguna casualidad ni tampoco algo fortuito que el gobernador Armenta anunció en días recientes que regreserá al territorio a tan solo cuatro meses de que el CEN de Morena defina a su primer grupo de candidatos que representarán las siglas y colores del partido en las intermedias del próximo año.
Alejandro Armenta estará en la primera línea de acción.
Si una es la fortaleza del mandatario poblano es precisamente su conocimiento del territorio y su cercanía con la gente.
Fue eso lo que lo llevo a imponerse en la interna de Morena del 2023 cuando venció de manera rotunda a su primo Ignacio Mier, quien pensó que en apenas seis meses podría igualar lo hecho por el actual gobernador durante más de dos décadas.
Ahora, Alejandro Armenta regresará al interior del estado para realizar sus habituales mañaneras en los diferentes municipios de la entidad para fortalecer su imagen como un político de tierra y no de escritorio.
El diagnóstico de Armenta no es equivocado, pues ante la pésima imagen que hoy tienen la mayoría de las y los alcaldes y las y los diputados de Morena se necesita que el líder político regrese a las calles.
En pocas palabras, el gobernador Armenta se ‘cargará el equipo al hombro’ como ya lo hizo en el 2024.
El gobernador del estado ya le prometió a la presidenta Sheinbaum que repetirá la aplanadora de la última elección en la que ganó las 16 diputaciones federales y los 26 distritos locales, así como la alcaldía de la Angelópolis y la mayoría de la zona metropolitana, así como las cabeceras municipales más importantes.
Si alguien conoce los lugares más recónditos de la entidad y cómo se operan las elecciones ese es Alejandro Armenta.
Lo que está en juego en el 2027 no es menor.
Se trata de ganar una elección que dará gobernabilidad a la segunda mitad del sexenio y rumbo a la próxima sucesión.
Por dónde se le vea, el nuevo formato de las mañaneras de Armenta es una especie de Operación Rescate de la cada vez más mermada imagen de Morena.
¿O acaso alguien cree que el inicio en Tehuacán de esta nueva estrategia fue una coincidencia?
El rey ha comenzado a moverse en el tablero del ajedrez.