Justo el mismo día de su aprehensión, Ayala Camarillo tramitó un amparo para evitar que ella también fuese detenida en cualquier momento
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
El gobernador Alejandro Armenta no se equivoca en sentenciar a los presidentes municipales, quienes –gracias a la reelección– se han convertido en verdaderos caciques en sus regiones, además de ver el presupuesto de sus municipios como una extensión de sus patrimonios personales.
El manotazo en la mesa dado por el mandatario poblano llegó justo a tiempo.
Y es que Armenta tuvo a bien en hacer público que el 90 por ciento de los alcaldes que tuvieron que separarse de su cargo tras ser señalados por diferentes delitos son también constructores con empresas del ramo y de otros más. Asimismo, el gobernador detalló que estos ediles forman parte de un esquema de contubernio y encarecimiento en la pavimentación de calles en administraciones locales anteriores.
Ahora si entiende la condición tan deplorable de la mayoría de las vías y bulevares en la de los municipios del estado.
En Acatlán de Osorio, por ejemplo, la casi depuesta edil Guadalupe Lucero Bárcenas le dio la vuelta a este esquema de “calles-milpas” o “calles-moches”; ella, de plano, pagó obras que no existieron. Se trata de dos supuestas intervenciones de calles, una por 418 mil y otra por 661 mil pesos, las cuales al hacer la revisión no existen.
El gobernador Armenta reveló lo que hasta hace poco era un secreto a voces.
Pero este cáncer de los alcaldes doblados a acaudalados empresarios constructores no solo se da en los municipios, también ha alcanzado al Congreso del estado, pues un grupillo de diputados ha estado extorsionando a diferentes ediles para que les asignen contratos de obras públicas que ellos mismos ejecutan y después cobran a través de prestanombres.
Este escándalo, en el que están involucrados al menos tres alcaldes, que son víctimas de los legisladores, podría explotar después de que concluya el proceso interno de Morena para definir a sus candidatos para las elecciones intermedias del próximo año.
Insisto, Armenta Mier bien hace en dar este “manotazo” sobre la mesa en las vísperas de las definiciones de los y las abanderadas morenistas, quienes buscarán las 217 alcaldías, 16 diputaciones federales y 23 locales en juego.
El mensaje del gobernador Armenta se da en un momento preciso.
Forma es fondo.
Aunque las palabras del mandatario no tienen un receptor claro se dan justo en el contexto de la trama de Atlixco, municipio cuya alcaldesa, Ariadna Ayala, está en el ojo del huracán tras la detención de su secretario de Seguridad Ciudadana, Antonio Hernández Pacheco, acusado por la Fiscalía General del Estado de Puebla de abuso de autoridad, cohecho e incumplimiento de un deber legal.
Justo el mismo día de su aprehensión, Ayala Camarillo tramitó un amparo para evitar que ella también fuese detenida en cualquier momento.
¿A qué le tema la alcaldesa de Atlixco?
Si, como ella mismo lo declaró, desconocía los motivos de la captura de Hernández Pacheco, por qué acudió ante un juez federal para solicitar su amparo y dormir con él bajo el brazo.
Algo apesta, hiede, en Atlixco.
Ariadna Ayala es el ejemplo perfecto de aquellos “neomorenistas” que se creyeron el cuento de la superioridad moral, pero que en el fondo resultaron peores que los priitas y panistas, quienes quebraron las arcas municipales y se robaron hasta los lápices de sus ayuntamientos.
Sí, los alcaldes constructores son un gran problema, pero no es el único.
El gobernador Armenta ya destapó la cloaca.
Off the record
La ley antidoping que impulsan desde el Congreso del estado para que todos los aspirantes a candidatos se sometan a pruebas toxicológicas (y que, a propuesta del PAN, podría incluir a funcionarios públicos actuales) es un acierto total, pero los legisladores deberían poner el ejemplo y ellos someterse antes a estos exámenes y hacer públicos los resultados.
Y es que es incomprensible que, en sus cinco sentidos y sin el uso de cualquier droga, algunos y algunas diputadas hayan cometidos esos dislates, escándalos y propuesto las barbaridades que se han atrevido a presentar en lo que va de la actual legislatura.
Que se legisle la ley antidoping, pero que antes nuestros diputados presenten sus propios análisis de sustancias y que los resultados se publiquen en la página oficial el Congreso del estado.
Es cuánto.