Tras una audiencia de casi cinco horas, autoridades federales vincularon a proceso a Irene Olea Torres, ex presidenta municipal de Izúcar de Matamoros, por el presunto delito de intimidación contra testigos protegidos relacionados con el caso de tortura en contra de las periodistas Michelle y Natali López.
La audiencia se llevó a cabo este 16 de junio en el Centro de Justicia Federal con sede en la ciudad de Puebla. Como parte de las medidas cautelares, a Irene Olea se le prohibió salir del país, deberá firmar periódicamente ante el juez, y no podrá acercarse a las víctimas ni a los testigos del caso.
De acuerdo con el testimonio de Michelle López, el ex alcaldesa habría ordenado a tres testigos protegidos destruir documentación clave del caso, y posteriormente los intimidó para que no declararan en su contra.
“Esas tres personas dieron información de lo que les obligaron a hacer, de lo que ocurrió. A esas tres personas las intimidó Irene Olea”, declaró la periodista.
Uno de esos testigos, Socorro Barrera, quien fungía como encargada de la Unidad de Atención a Víctimas de Violencia de Género de la policía municipal y también era ex policía, fue asesinada en 2023, mientras se encontraba en un autolavado.
A pesar de contar con medidas de protección otorgadas por la Fiscalía General del Estado, su homicidio ocurrió en condiciones aún no esclarecidas.
Las víctimas buscaban que Irene Olea también fuera imputada por el delito de falsificación de documentos, lo cual no ocurrió en esta audiencia. Sin embargo, el juez fijó una nueva sesión para el mes de agosto, donde se prevé que la defensa de las periodistas presentará nuevas pruebas en su contra.