Sergio Salomón supo aprovechar a la perfección las circunstancias y hoy acuerda, opina, tiene ‘voz y voto’ en la misma mesa que la presidenta Claudia Sheinbaum y de Omar García Harfuch, el poderoso secretario de Seguridad y Protección Ciudadana y aspirante natural para las elecciones presidenciales del 2030
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
La carrera política de Sergio Salomón Céspedes ha sido ascendente y vertiginosa.
En apenas una década, el tepeaquense pasó de ser diputado en el Congreso de Puebla a sentarse en la misma mesa que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
De manera ininterrumpida del 2013 a la fecha, Céspedes Peregrina ya ocupó una curul en la LIX Legislatura del Congreso del estado, fue presidente municipal de su oriunda Tepeaca, regreso al Legislativo local por la puerta grande para ser presidente del mismo, luego fue designado gobernador sustituto tras la muerte de Miguel Barbosa y ahora es el comisionado del Instituto Nacional de Migración.
Insisto, la meteórica carrera política de Sergio Salomón se puede resumir en apenas un párrafo desde su primer cargo de elección popular hasta su puesto actual en el gabinete federal, pero conlleva mucha disciplina, un toque de suerte y mucho, pero mucho trabajo.
El exgobernador ejemplifica a la perfección aquella máxima de José Ortega y Gasset: «El hombre y sus circunstancias».
¿Qué sería hoy de Céspedes si hubiera decidido quedarse en el PRI, partido que hoy agoniza de manera lenta y vergonzosa?
¿Cuál sería el presente de Sergio Salomón si no se hubiera sacudido el estigma de morenovallista para pasarse al “lado correcto de la historia” y con ello sellar su destino como militante de Morena?
El comisionado del INM supo aprovechar a la perfección las circunstancias y hoy acuerda, opina, tiene ‘voz y voto’ en la misma mesa que la presidenta Claudia Sheinbaum y de Omar García Harfuch, el poderoso secretario de Seguridad y Protección Ciudadana y aspirante natural para las elecciones presidenciales del 2030.
Este miércoles por la mañana, Sergio Salomón dejó claro que su figura no es una más del relleno en el organigrama del gobierno de la República.
No, Céspedes Peregrina está frente al reto de su vida. El Instituto Nacional de Migración ha acabado con prominentes carreras políticas como la suya.
Ahí está el clarísimo caso de Francisco Garduño, su antecesor y quien hasta la tragedia del 28 de marzo del 2023 en el albergue de Ciudad Juárez en donde murieron calcinadas 39 inmigrantes era el principal aspirante para abanderar a Morena en Querétaro en el 2027.
El peso que recae sobre los hombros de Sergio Salomón Céspedes es enorme.
Y es que el INM es un verdadero polvorín, pero el exgobernador no se achica y tampoco se espanta.
Ver: Se calienta la interna del PAN en la capital
La mañana de este miércoles, el tepeaquense fue uno de los cuatros funcionarios, junto con la presidenta Sheinbaum, García Harfuch, la secretaria de Gobernación Rosa Isela Rodríguez y el canciller Juan Ramón de la Fuente, que estuvo presente en la importantísima reunión de Marco Rubio, secretario del Departamento de Estado de los Estados Unidos.
El encuentro binacional sirvió para tratar temas como comercio internacional, combate al narcotráfico y desarrollo de medidas de seguridad para reforzar diversos puntos de violencia en el país.
De lo ahí acordado, debatido y platicado, Céspedes Peregrina fue testigo.
Se dice fácil, pero no lo es.
El primer encuentro de Marco Rubio con Claudia Sheinbaum tiene una importancia fundamental para la relación futura entre Estados Unidos y México, que no deja de estar entre alfileres aunque la calma, por ahora, sea tensa.
“Como vecinos enfrentamos amenazas en común y hemos llegado a un nivel de cooperación histórica, jamás en la historia ha habido este nivel de cooperación, con respeto a la soberanía, y que da resultados concretos (…) No hay ningún Gobierno que esté cooperando más con nosotros que el Gobierno de México, que el Gobierno de la presidenta de México”, mencionó en un tono bastante cordial el poderoso secretario de Estado americano.
Junto con Juan Ramón de la Fuente, Rubio anunció la creación de “un grupo de alto nivel”. Un equipo que se reunirá regularmente para revisar qué acciones se han tomado para “contrarrestar a los cárteles, fortalecer la seguridad fronteriza, eliminar los túneles fronterizos clandestinos, abordar los flujos financieros ilícitos, mejorar la colaboración para prevenir el robo de combustible, incrementar las inspecciones, investigaciones y procesos judiciales para detener el flujo de drogas y armas”.
Y es justo ahí en donde la figura de Sergio Salomón emerge con gran importancia al ser pieza clave de este plan binacional.
Céspedes Peregrina hoy tiene una silla en la mesa más importante del país.
Un poblano en las grandes ligas.
Más que un eslogan electoral, es una responsabilidad inmesa.
Ni más ni menos.