Para lograr esto, solo una figura como la de Omar García Harfuch, quien se ha ganado el reconocimiento de todo el país y de Estados Unidos, tenía que estar al frente de esta temeraria, pero necesaria estrategia.
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Coordinación es la palabra que mejor puede definir al éxito que ha tenido la estrategia de seguridad en Puebla.
Como nunca había sucedido en la historia del país, hoy existe una plena coordinación y una infranqueable convicción de continuar la ruta trazada desde la federación para todo el territorio nacional con el único objetivo de recuperar la paz y la tranquilidad en México.
Para lograr esto, solo una figura como la de Omar García Harfuch, quien se ha ganado el reconocimiento de todo el país y de Estados Unidos, tenía que estar al frente de esta temeraria, pero necesaria estrategia.
El secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana es sinónimo de inquebrantable.
Desde su época como titular de la SSC en la Ciudad de México, cuando salió ileso de un violentísimo atentado obra del Cartel Jalisco Nueva Generación, García Harfuch demostró que su integridad está a prueba de balas.
No por nada, la presidenta Claudia Sheinbaum confía ciegamente en él.
Insisto, la coordinación entre federación y gobiernos estatales ha sido de vital importancia para que la estrategia de seguridad hoy dé los resultados esperados.
Puebla es ejemplo de lo anterior.
Al inicio de su gobierno, que está cerca de cumplir su segundo año de labores, Alejandro Armenta fue duramente criticado por nombrar a un militar como su secretario de Seguridad Pública y convenir a los 217 alcaldes del estado hacer lo propio en sus corporaciones municipales.
La mayoría accedió a la petición del hoy gobernador del estado y pocos fueron los que no se sumaron a la estrategia diseñada por Armenta Mier con la venia del poderoso Omar García Harfuch, quien puso al frente de esta encomienda a Francisco Sánchez, un reconocido marino con una larga y probada trayectoria en las fuerzas armadas de México.
Hubo uno que otro detractor y golpeador sistemático de Armenta que calificó la estrategia de seguridad del gobernador como un “mando castrense”.
Tanto el vicealmirante Francisco Sánchez como los marinos y militares que lo acompañaron en la misión en Puebla han logrado que, poco a poco, Puebla recobre la tranquila, una significante reducción en los delitos de alto impacto y del fuero común, además de asestar importantes golpes al Crimen Organizado.
Además, la entidad poblana es un objetivo prioritario en la Operación Enjambre, de Omar García Harfuch.
Gracias a este operativo, que es una estrategia de seguridad del gobierno federal mexicano para desmantelar las redes de protección y complicidad entre autoridades locales y el crimen organizado, se ha logrado la detención de casi un centenar de funcionarios y exfuncionarios de todos los niveles detenidos por presuntos vínculos con el crimen.
El Operativo Enjambre comenzó el 22 de noviembre de 2024 tras diversas investigaciones sobre redes de corrupción, extorsión y protección institucional a grupos delictivos.
Además de las grandes detenciones de líderes del narco como la que apenas sucedió la semana pasada de Ulises Govén Chávez, alias “El Amarillo”, en Puebla han caído siete ediles desde que inició esta operación.
El más reciente fue el de Isaac Rodríguez Ochoa, alcalde de Esperanza emanado de Movimiento Ciudadano, quien fue vinculado a una banda de extorsión, al robo en carreteras a autotransporte de carga y pasajeros en la autopista Puebla-Orizaba.
Tras esta última aprehensión, el gobernador Alejandro Armenta Mier sentenció que no se va a tolerar que ningún funcionario de su administración o de ninguna presidencia municipal que estén vinculados con el Crimen Organizado.
“Quien cruce la línea de la legalidad tendrá que asumir las consecuencias frente a la ley, sin distingo de partidos ni de colores. Nosotros respetamos el voto ciudadano que los llevó al cargo, pero nuestro compromiso principal es con la seguridad del pueblo. La justicia no negocia con nadie”.
Las palabras de Alejandro Armenta fueron contundentes.
Los otros seis alcaldes de Puebla detenidos como resultado del “Operativo Enjambre” fueron Said de Jesús Godos Luna, de Tepeyahualco, y emanado de MC, a quien detuvieron el viernes 4 de septiembre en Xiutetelco.
Sí, habrá quienes no acepten que en el país y en Puebla los resultados en seguridad están llegando.
La coordinación en el estado es permanente.
¿Quién le puede recriminar algo a Harfuch o a Armenta?
Los resultados, repito, son irrefutables.