Los discursos de la presidenta y del gobernador poblano confirman lo que hemos plasmado en este mismo espacio en anteriores entregas: la coordinación y la armonía que existe entre ambos.
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
“Pensemos siempre que el poder es humildad. Esos fundamentos son lo que nos han permitido reconstruir nuestro país y sacarlo adelante después de la larga noche del neoliberalismo. No nos confiemos. Es mucho lo está en juego, el presente y el futuro de nuestra nación. Con el pueblo todo, sin el pueblo nada”.
Estas líneas no son parte de los discursos que los generalas Ignacio Zaragoza o Porfirio Díaz dijeron durante el Sitio de Puebla en 1862 cuando el ejército mexicano derrotó a las fuerzas armadas francesas en los Fuertes de Loreto y Guadalupe; no, estos párrafos se desprenden de la carta que Claudia Sheinbaum envío este domingo para ser leída en el primer Consejo Nacional de Morena con ella como presidenta de México.
La misiva escrita por puño y letra por Sheinbaum Pardo cobra una gran relevancia justo en el momento en el que fue enviada, un día antes de la conmemoración de la Batalla del 5 de Mayo y la defensa del territorio nacional, que ahora se ha puesto de moda por la supuesta amenaza que representa el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.
“No podemos olvidar de dónde venimos, de lo contrario olvidaremos a donde vamos. No es llegar al poder por llegar, no es la ambición personal lo que debe guiarnos, sino el bienestar del pueblo”, pidió la primera mujer en convertirse en presidenta de México a sus correligionarios que se dieron cita el 4 de mayo en el World Trade Center, de la Ciudad de México.
Además del contexto diplomático por el que atraviesa el país con su vecino del norte, el desfile cívico-militar para celebrar el 163 Aniversario de la Batalla de Puebla será recordado por la armonía, la cordialidad y la camaradería que existe entre la presidenta Sheinbaum y el gobernador Alejandro Armenta, que han hecho una gran dupla, como la que en su momento forjaron Zaragoza y Díaz para evitar la invasión francesa, para mantener a Puebla como uno de los bastiones de la 4T.
Las risas, el intercambio de elogios y reconocimientos a su trabajo y las muestras públicas de afecto entre ambos mandatarios quedaron de manifiesto desde el momento en el que ambos arribaron al mausoleo de Ignacio Zaragoza sobre la Calzada que lleva su nombre al norte de la ciudad de Puebla.
Las imágenes de una Claudia Sheinbaum feliz con su característica sonrisa de oreja a oreja junto a un Alejandro Armenta pleno y vigoroso confirman que, como aquella defensa de 1862, el Movimiento Regeneración Nacional goza de cabal salud y pasa por su mejor momento no solo en la entidad poblana, sino, también en todo el país, el cual está gobernado en su gran mayoría por el partido fundado por Andrés Manuel López Obrador hace poco más de una década.
Los discursos de la presidenta y del gobernador poblano confirman lo que hemos plasmado en este mismo espacio en anteriores entregas: la coordinación y la armonía que existe entre ambos.
Mientras Sheinbaum fue enfática en recordar y condenar la traición de los conservadores de antaño a la soberanía nacional; Armenta hizo lo propio con los “neoconservadores”, quienes quieren regresar a la “época del despojo, del saqueo y el clasismo”.
“El 5 de mayo nos recuerda que el presente y el futuro de México es el de ser una nación libre, independiente y soberana, ya que esa es la historia de generaciones que han dado su vida y la de muchas y muchos otros que siempre estaremos dispuestos a dar nuestra vida por amor a nuestra historia”, aseveró la presidenta de México, al tiempo de asegurar que hay hombres y mujeres que los juzgará la historia como traidores, sin embargo habrá otros que permanecerán siempre en el corazón de su pueblo, como lo es el General Ignacio Zaragoza
El gobernador Armenta no se quedó atrás en su intervención durante su primer desfile del 5 de Mayo al frente del Ejecutivo local.
“Luchamos por eliminar privilegios y fortalecer el derecho de los mexicanos a decidir en sus asuntos internos, luchamos por un país con soberanía energética y económica, soberanía alimentaria, soberanía tecnológica y científica. El gobierno de presidenta Claudia Sheinbaum establece ese orden y ese orden significa erradicar privilegios, acortar desigualdades, detonar el desarrollo interno para el beneficio de las y los mexicanos, redistribuir con equidad e Invertir en obra públicas sin despilfarros, así como democratizar el poder judicial para que le sirva al pueblo”, puntualizó el mandatario estatal.
Puebla se convirtió este lunes, otra vez, en el epicentro de la defensa de la soberanía nacional.
La entidad poblana también fue testigo y confirmó que entre Claudia Sheinbaum y Alejandro Armenta hay algo más que una cordialidad entre compañeros de partido.
Y así como en 1862, los conservadores y sus sueños de que México sea intervenido por fuerzas extranjeras quedaron rotos una vez más.
“Una nación, por débil que sea, que defiende su libertad merece el respeto del mundo”.