Pero la verdadera noticia, que destaca por lo la lamentable y miserable, fue la agresión que sufrió la Doctora Lilia Cedillo a la salida de su presentación en el Edificio Carolino cuando un grupo de porros enviados por el impresentable Alfonso Esparza y por su esbirro Rodolfo Zepeda Memije vandalizaron su automóvil e intentaron herirla físicamente
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Sin ninguna sorpresa ni algo fuera de lo pronosticado, las campañas por la rectoría de la BUAP para el periodo 2025-2029 concluyeron este lunes con la candidatura de Lilia Cedillo como la puntera y único proyecto serio y articulado para dirigir los destinos de la máxima casa de estudios de Puebla por los próximos cuatro años.
La reelección de la actual rectora es inminente y inevitable.
Las noticias más relevante, además de confirmar a Cedillo Ramírez como una mujer que ama y quiere seguir transformando a la Benemérita poblana tras décadas de miseria y corrupción, se dio, precisamente, en el último día de la etapa de proselitismo cuando los tres candidatos a la rectoría (Lilia Cedillo, César Cansino y Ricardo Paredes) presentaron sus plataformas y propuestas frente al Consejo Universitario.
Y es que Paredes Solorio, exdirector de la Facultad de Administración, denunció públicamente frente al máximo órgano rector de la BUAP a Cansino Ortiz por el supuesto robo de propiedad intelectual (un virus que no solo está presente en la bancada de diputados locales de Morena) por apropiarse indebidamente de la revista Metapolítica, que es propiedad de la universidad pública.
Como lo mencionó el legendario periodista Mario Alberto Mejía en su cuenta de X, “Lo peor que le puede pasar a un académico es que lo acusen de robo de propiedad intelectual. Esa mancha no la quita ni el tiempo”.
César Cansino ahora no solo pasará a la historia como un mentiroso contumaz al venderse como el alfil de gobierno armentista, sino también, como un plagiario y delincuente de la propiedad intelectual de la BUAP.
¿Con esas credenciales pensaba llegar la rectoría de la Universidad Autónoma de Puebla?
El colmo del cinismo.
Pero la verdadera noticia, que destaca por lo la lamentable y miserable, fue la agresión que sufrió la Doctora Lilia Cedillo a la salida de su presentación en el Edificio Carolino cuando un grupo de porros enviados por el impresentable Alfonso Esparza y por su esbirro Rodolfo Zepeda Memije vandalizaron su automóvil e intentaron herirla físicamente.
Ver: La implosión del lopezobradorismo
En su inmensa desesperación por verse vetado de cualquier espacio en la BUAP, además de que su orden de aprehensión por lavado de dinero y desvío de recursos públicos, Esparza Ortiz intentó reventar la elección del próximo miércoles para evitar que Lilia Cedillo se reelija hasta el 2029.
Las oscuras manos de Alfonso Esparza, quien tras exilarse en Madrid para no ser encarcelado en la era barbosista ha intentado regresar por sus fueros en la BUAP, siguen ensuciando a la máxima casa de estudios de Puebla.
Los videos que circulan en redes sociales sobre la agresión que sufrió Cedillo y su equipo de campaña son más que claros.
“El Tío Poncho” y su porro Memije quieren sembrar miedo entre la comunidad universitaria y que este se lleve entre un ambiente tenso y de hostilidad.
Sus intereses personales y sus asuntos privados siempre han estado por encima de la investidura de la BUAP.
A Esparza Ortiz lo que menos le importa es respetar la historia y la importancia que la Benemérita tiene para los poblanos.
No, lo suyo es la miseria y la vileza.
Esconderse tras un grupo de trogloditas disfrazados de estudiantes de la Facultad de Medicina para agredir a una mujer lo retrata de cuerpo completo.
No por nada su gestión al frente de la BUAP siempre estuvo envuelta en escándalos de acosos sexual y demás agresiones en contra de trabajadores y alumnas de la institución.
Este lunes, sin temor a equivocarme, Alfonso Esparza selló de nueva cuenta su destino.
Exiliarse de nueva cuenta en Madrido o al fin ser alcanzado por la justicia.
Esta vez no habrá alguna Beatriz Gutiérrez Müller que lo salve.
La reelección de Lilia Cedillo es inminente.
No importa cuántos porros contrate “El Tío Poncho” para ensuciar la elección del próximo miércoles.
El resultado no cambiará.
Lilia Cedillo será la rectora de la BUAP por otros cuatros años.
Y ahora sí, que Dios agarre confesados a Alfonso Esparza, a sus sobrinos y sobrinas.