Este reportero lanzó una publicación en X, que pronto se hizo viral por el descontento que los poblanos sienten por la nula solución que representaron las onerosas obras en la Vía Atlixcáyotl, en el que cuestioné los fallos en la planeación y ejecución del proyecto emblema del gobierno de Céspedes Peregrina
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
El 11 de diciembre del 2024, en una de sus últimas apariciones públicas, el exgobernador Sergio Salomón Céspedes inauguró al Viaducto Atlixcáyotl, obra que consistió en la intervención de la Vía Atlixcáyotl con tres distribuidores elevados en la zona de Solesta-CIS, Cúmulo de Virgo y Lomas de Angelópolis-Periférico y costó 620 millones de pesos, que tenía la promesa de mejorar la movilidad en esta “vía rápida” hasta en un 28% en donde los poblanos podían pasar hasta 40 minutos parados en el tráfico.
De acuerdo con el estudio ejecutivo realizado por la anterior administración, la eliminación de las vueltas a la izquierda, el retiro de semáforos y la construcción de dichos pasos elevados sería la solución para agilizar la vialidad por la que diario transitan más de 100 mil poblanos.
Nada de esto ha sido así.
Para nadie es un secreto el descontrolado crecimiento que ha tenido la zona de Angelópolis en los últimos años con complejos residenciales verticales, centros comerciales, torres y fraccionamientos empresariales, las oficinas de Ciudad Judicial, hospitales, universidades, colegios, restaurantes y cientos de tiendas que se ubican desde el centro comercial del mismo nombre hasta la entrada de Lomas de Angelópolis.
A esto también habrá que sumarle el traslado de la Secretaría de Finanzas y Administración a Cúmulo de Virgo, que complicará aún más el tránsito de la zona.
Ver: Armenta y las Casas Carmen Serdán
El desproporcionado crecimiento de la mancha urbana hacia el sur de la ciudad y su colindancia con San Andrés Cholula es un asunto que pronto generará más problemas graves para el gobierno del estado y los ayuntamientos que comparten “la pequeña ciudad” en la que se ha convertido Lomas de Angelópolis.
Se calcula que en este complejo residencial de casi 7 mil casas habitan cerca de 40 mil poblanos entre Lomas de Angelópolis I, II, zona azul, III, Cascatta I, Cascatta II y Cascatta II-B, y próximamente City Lomas, proyecto de expansión de Grupo Proyecta que está detenido por problemas con la SEMAR y que podrá duplicar la densidad de la zona.
La construcción de Lomas de Angelópolis inició hace 25 años y jamás dimensionó todos los problemas de agua, luz y movilidad que traería consigo.
Este proyecto solo contempló dos accesos, Periférico y Atlixcáyotl, pero con su crecimiento se tuvieron que habilitar dos más: las prolongaciones de Bulevar de los Reyes, para la zona de Sonata, y el Distribuidor de Santa Clara Ocoyucan, para Lomas III.
Sin embargo, esto ha sido como ponerle un ‘curita’ a una fractura expuesta.
El parque vehicular en Puebla tampoco es que sea el más denso en el país, pues la entidad ocupa la media tabla con un millón 269 mil 822 vehículos en circulación, muy lejos de los primeros lugares como el Estado de México (nueve millones 988 mil 109), Ciudad de México (seis millones 471 mil 738) o Jalisco (609 mil 531 unidades).
Este reportero lanzó una publicación en X, que pronto se hizo viral por el descontento que los poblanos sienten por la nula solución que representaron las onerosas obras en la Vía Atlixcáyotl, en el que cuestioné los fallos en la planeación y ejecución del proyecto emblema del gobierno de Céspedes Peregrina.
Entre las casi 200 respuestas al X, hasta el cierre de esta columna, la constante fue la reubicación de la Caseta a Atlixco como la principal solución del problema de tránsito en esta vialidad prioritaria.
El propio exgobernador Salomón mencionó en su momento que su administración ya no contaba con tiempo para la planeación del cambio de lugar del punto de cobro (la Caseta a Amozoc también está contemplada en este proyecto), pero que sería el gobierno de Alejandro Armenta el que podría darle viabilidad al mismo para solucionar la movilidad en la zona.
Pero, el millonario gasto ya se hizo y el tránsito entre el Centro Comercial Angelópolis y Lomas de Angelópolis no mejoró e, incluso, empeoró, pues ahora se hacen “cuellos de botella” en la Iglesia del Camino, San Martinito y el entronque entre Periférico y la media rotonda del Chedraui Selecto.
Otra de las respuestas que se repitió fue la falta de accesos y la inoperatividad de los que existen para Lomas de Angelópolis, lo que provoca el exceso de carga vehicular y el tránsito lento que puede alargarse hasta casi una hora en los horarios de entrada y salidas de las escuelas y trabajos.
También los usuarios que participaron en el debate en la publicación hecha por quien esto escribe coincidieron que el desorden vehicular de la zona con la proliferación de los ‘taxis piratas’ que hacen base al final de la Atlixcáyotl, la pequeña estación de camiones y combis que también se estacionan ahí, además de las rutas del transporte público abonan al problema.
Insisto, ¿Qué fallo en la planeación y ejecución de las obras en la Atlixcáyotl?
¿Por qué si todos los poblanos pensamos lo mismo, los ejecutores de la obra ven cosas diferentes?
Y sí, cada uno ve lo que quiere ver.
También cada uno ayuda a quien quiere ayudar.