Como ningún otro partido, el Movimiento Regeneración Nacional ha sabido invertir cada peso del presupuesto de egresos federal en los llamados programas y becas del bienestar, las cuales para el 2026 casi alcanzarán los 100 mil millones de pesos
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Miles de millones de pesos de las arcas públicas que alimentó por años la maquinaria electoral con la que Rafael Moreno Valle logró instaurar en Puebla el régimen con el que gobernó la entidad casi una década completa y que buscaba ampliarse hasta por dos sexenios más hasta que el destino se interpuso en los planes del fallecido expriista.
Una de las máximas del pragmático Moreno Valle era que cada peso del erario que no podía traducirse en un voto era un peso mal gastado.
En el cerebro de Rafael todo funcionaba en divisas y rentabilidad electoral.
Todo tenía un precio. Desde personas, votos en los tribunales electorales, local, regional o federal, hasta fraudes, como el que orquestó en contra de Morena y Miguel Barbosa en el 2018.
En algo tenía razón Moreno Valle: el presupuesto –ya sea federal, estatal o municipal– sirve para ganar elecciones.
Esta máxima, tan vieja como el propio PRI, se ha mantenido en la era de la 4T, que a través del control de los dineros públicos busca consolidar una nueva dictadura como en su momento lo logró el Revolucionario Institucional.
Como ningún otro partido, el Movimiento Regeneración Nacional ha sabido invertir cada peso del presupuesto de egresos federal en los llamados programas y becas del bienestar, las cuales para el 2026 casi alcanzarán los 100 mil millones de pesos.
El pasado 8 de septiembre, la Cámara de Diputados recibió el Paquete Económico 2026, en el cual se prevé 987 mil 160 millones de pesos destinados a continuar con los programas sociales.
El secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, destacó que para el próximo año en 2026 se plantean recursos equivalentes a 3% del PIB para ayudas sociales, que beneficiarán a casi 82% de las familias de nuestro país.
Es decir, la desmoralizada y muy achicada oposición en México, que encabezan PAN, Movimiento Ciudadano y lo que queda del PRI, tendrá que luchar en 2027 contra 100 mil millones de pesos que benefician a decenas de millones de familias en el país, las cuales son el principal target electoral de Morena y lo que sostiene a su base de votantes.
En Puebla el escenario es bastante similar.
Ver: Idamis Pastor y sus pasos sobre la cornisa
El gobernador Alejandro Armenta, quien antes de encabezar al Ejecutivo poblano fue el presidente de la presidente de la Comisión de Hacienda y Crédito Público del Senado de la República, conoce a la perfección esta máxima de la política y el poder.
Cada peso del presupuesto se debe traducir en adeptos y votos.
En 2026, el gobierno de Puebla tendrá la histórica cifra de 131 mil 365 millones de pesos para su paquete económico y fiscal.
Casi 3 mil millones del presupuesto del próximo año se destinarán para las obras emblemáticas del sexenio armentista como el Cablebús, la Universidad del Deporte, el EcoParque Flor del Bosque, el Centro de Rehabilitación y el Astroparque.
Además de esto, que sin duda será una de las grandes apuestas al corto plazo de la administración de Armenta, el punto clave del Presupuesto Estatal de Egresos del 2026 está en el incremento de dos rubros: bienestar y obra comunitaria.
El Programa de Obra Comunitaria recibirá mil 500 millones de pesos el próximo año, que es la antesala del proceso electoral intermedio del 2027. Esto representa 500 millones adicionales al presupuesto que recibió este año uno de los programas clave del gobierno de Alejandro Armenta Mier.
Así de demoledor.
En el caso de la Secretaría de Bienestar estatal, dicha dependencia tendrá un presupuesto de 2 mil 394.7 millones de pesos para ejecutar distintos programas sociales.
Este presupuesto contempla la erogación de 148.2 millones para construir cuartos dormitorios, 90.7 millones de pesos en becas de conectividad y 73.7 en calentadores solares. También prevén 73 millones de pesos en sistemas de captación de agua, 47.5 millones para estufas ecológicas y 46 millones para pisos firmes y techos firmes.
Todo esto, reitero, está enfocado a captar la mayor cantidad de votos posibles y robustecer aún más la base electoral de Morena en Puebla.
El gobernador Armenta, quien también es un experto en estos temas gracias a su pasado por la otrora Secretaría de Desarrollo Social, es consciente de que cada peso de las arcas poblanas tiene un objetivo muy claro.
Cada peso del erario que no se traduce en un voto es un peso mal gastado.
En tanto, la oposición se opone a ser oposición.
Desfondados y en quiebra.
Ni cómo ayudarlos.