El fin de semana, Armenta Mier anunció la creación de 15 escuelas de fútbol en colaboración con el Club Puebla, fortaleciendo la formación deportiva de la cantera local
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
El Club Puebla atraviesa una de las peores crisis de su historias reciente tras un periodo de estabilidad en el que se logró una semifinal y clasificar a tres liguillas consecutivas en la era de Nicolás Larcamón.
Todo eso quedó en el recuerdo y ahora las malas decisiones, la falta de un proyecto a corto, mediano y largo plazo, el manoseo a nivel institucional y el abandono de las fuerza básicas tiene hundido al Puebla como uno de los peores equipos de La Liga MX.
En los últimos dos torneos los aficionados a los que nos duele ver el presente de nuestro equipo le hemos dado la espalda al ya no asistir al Estadio Cuauhtémoc que solo luce lleno cuando juega de “visitante en casa” contra el América o las Chivas.
Ver las butacas vacías del estadio poblano jornada a jornada entristece a los aficionados que lograron ver al Puebla campeón del final de la década de los ochentas y los que hemos estado con los camoteros en las ‘muy malas’, como los dos descensos y, en las ‘muy buenas’, como lo fue la era de José Luis Sánchez Solá y los “chelisboys”, los buenos torneos de Mario Carrillo y Alberto García Aspe, y la era de Larcamón, que ha sido lo más rescatable de los últimos años.
El Club Puebla navega en la mediocridad.
Tan duro como eso.
No solo en lo directivo, en la que La Franja es un desastre, sino también, en lo deportivo, la escuadra camotera pasa por hojas bastante bajas a tal grado que su dueño, el controversial y pedante empresario Ricardo Salinas Pliego, tuvo que pagar una multa de 47 millones de pesos al quedar penúltimo en la tabla de conscientes como resultado del vergonzoso promedio de 95 puntos en 102 partidos.
Gracias a la benevolencia del sistema competitivo del fútbol mexicano en el que el descenso no existe, la escuadra camotera no jugó el último torneo con la presión de perder la categoría, como sucedió en 1999 y en 2005. La historia actual de La Franja, en definitiva, sería otra.
En una entrega anterior de esta columna este reportero –con motivo del éxito de Pepe Hanan Junior, un poblano no valorado en su tierra– como director deportivo del Club Necaxa– plantee una serie de interrogantes sobre la falta de confianza de los dueños y directivos del Puebla en el talento local.
Y es que a pesar de que los deportistas poblanos a nivel semiprofesional y universitario son de los mejores del país no existe la suficiente certidumbre y seguridad para apostar por los futbolistas poblanos.
Insisto, el programa de visorias y fuerzas básicas de La Franja está abandonado por la directiva actual.
El periodista Pepe Hanan, quien es el mejor reportero deportivo de Puebla, se ha dado vuelo en este tema y documentado todas las tranzas y tropelías de Rogelio Roa, quien tiene secuestrada a la escuadra camotera y es uno de los principales responsables del fracaso poblano.
Por todo lo anterior es que el gobernador Alejandro Armenta ha decidido rescatar a La Franja y no con una inyección irresponsable de recursos públicos o con una compra disfrazada, como lo hicieron otros gobernadores.
No, el mandatario no quiere darle el pescado a la directiva actual del Puebla, sino, enseñarlos a pescar.
El fin de semana, Armenta Mier anunció la creación de 15 escuelas de fútbol en colaboración con el Club Puebla, fortaleciendo la formación deportiva de la cantera local.
Ver: Se acaba una de las herencias malditas del morenovallismo
Entregarle dinero al equipo sería algo fácil y los resultados no llegarían.
(Ya sabemos las mañas de Roa y compañía).
Estos centros servirán como lugares de formación deportiva para desarrollar talento juvenil en distintas regiones del estado, reafirmando que más allá del aspecto social, se trata de símbolos de identidad.
Al decir del gobernador Armenta, el Gobierno estatal y ayuntamientos estarán a cargo de la infraestructura, mientras que las escuelas portarán el nombre y la marca del Club Puebla, manteniendo su esencia deportiva.
Este modelo ya ha tenido éxito en otras entidades y otros equipos como el Club Pachuca y el gobierno de Hidalgo.
Alejandro Armenta también adelantó que se buscará un sitio dedicado para que el equipo profesional tenga su propia cancha de entrenamiento, cubriendo una necesidad histórica de la Franja por un terreno específico.
El predio será adquirido y equipado por el estado, en coordinación con el Club Puebla, para dotar al equipo de instalaciones de calidad, operando de manera conjunta.
Ojalá esto sirva para que el Club Puebla salga del hoyo en el que está sumido.
Viene mejores tiempos para La Franja.