La carta enviada por Sheinbaum Pardo el pasado domingo durante el primer Consejo Político Nacional de Morena con ella ya como la titular del Ejecutivo federal más que una misiva con recomendaciones fue una declaratoria de guerra a sus dos principales opositores: Adán Augusto López y Ricardo Monreal
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Cuando Morena y sus aliados arrasaron en la elección presidencial del 2024 muy pocos imaginaron o pronosticaron lo complicado que sería construir el muy frágil segundo piso de la autoproclamada “Cuarta Transformación” de México.
El arrastre y poder mostrado en las urnas por el Movimiento Regeneración Nacional al alcanzar la histórica cifra de 35.5 millones de votos era suficiente para imaginar que el segundo sexenio en el poder sería algo parecido a un camino de rosas.
Rosas, sí, pero con espinas bastante grandes y afiladas.
Morena ha comenzado a enseñar las costuras.
Si bien es cierto que existieron voces que anticiparon la resistencia y rebeldía que Claudia Sheinbaum sufriría como gran heredera del bastón de mando del lopezobradorismo, también es una realidad que la mayoría de los y las líderes de opinión coincidieron en que la hoy presidenta de México lograría unificar en torno a su figura a todos los liderazgos y corrientes que existen en el partido marrón.
Nada más alejado de la realidad.
La carta enviada por Sheinbaum Pardo el pasado domingo durante el primer Consejo Político Nacional de Morena con ella ya como la titular del Ejecutivo federal más que una misiva con recomendaciones fue una declaratoria de guerra a sus dos principales opositores: Adán Augusto López y Ricardo Monreal.
Punto por punto, la misiva firmada por la presidenta de México y leída por Luisa María Alcalde, lideresa nacional de Morena, a sus “compañeros de movimiento” contenía entrelíneas los nombres, apellidos y retratos hablados de los coordinadores parlamentarios de Morena en el Congreso de la Unión, quienes son los enemigos públicos de Palacio Nacional.
La carta de Sheinbaum se da en medio de la polémica por presuntos actos de campaña anticipada de los alfiles de Adán Augusto y Ricardo Monreal, así como la evidencia de funcionarios que han viajado al extranjero en condiciones de amplio privilegio y la supuesta división al interior del partido, además de nepotismo, corrupción y vínculos con el crimen organizado.
El segundo punto del escrito de la presidenta fue un dardo lanzado a López Hernández y Monreal Ávila, pues este puntualiza sobre la “honestidad, humildad y sencillez” y condenó a quienes anhelen “viajar en aviones o helicópteros privados, portar ropa de marca o tratar mal a las personas”. De igual manera, reivindicó la lucha contra el racismo, la discriminación, el clasismo y el machismo.
Todo este apartado fue bien telegrafiado para ambos legisladores y sus operadores y ahijados como Pedro Haces o Andrea Chávez.
Otra de las recomendaciones específicas, que también fueron mensajes sicilianos, de Sheinbaum a los legisladores fue no viajar a congresos internacionales, con recursos públicos para hacer turismo político.
Quien ha incurrido en actos así es el presidente de la Mesa Directiva del Senado, Gerardo Fernández Noroña, quien en marzo pasado viajó a la Conferencia Europea de Presidentes de Parlamentos, a París, la capital francesa.
Ver: Sheinbaum, Armenta y un 5 de Mayo memorable
Lo mismo que Adán Augusto, quien al decir del periodista Salvador García Soto, “lo vieron el domingo por la noche viajando en la clase Premier de AirFrance en el vuelo AF0179 que salió a las 19:15 hrs. del Aeropuerto Internacional de la CDMX con destino al Aeropuerto Charles de Gaulle en París. Testigos que viajaban en las costosas suites de primera vieron al morenista viajando con una mujer y un asistente donde cada boleto tiene un costo de 311,549 pesos”.
Un punto que también caló hondo en la carta de Sheinbaum a sus compañeros fue el de no permitir el nepotismo. El destinatario puede ser el senador Saúl Monreal, quien sueña con ser el sucesor de su hermano David en la gubernatura de Zacatecas; antes que ellos, Ricardo Monreal fue el primero de la familia en ocupar ese cargo.
¿Qué morenistas en Puebla habrán hecho acuse de recibido como lo hicieron Monreal, Adán Augusto, Noroña o Andrea Chávez?
Y es que entre la 4T poblana existen muchos y muchas que tienen al nepotismo, los lujos, la soberbia y el clasismo como sus guías.
En el 2024 le consiguieron puestos y posiciones hasta a sus parejas sentimentales, hijos y amantes.
No haría mal la presidenta estatal de Morena, Olga Romero Garci-Crespo, en leer esta misma carta de la presidenta de México a sus correligionarios, quienes ya olvidaron la austeridad y la sencillez.
¿Qué harán todos aquellos y aquellas que en el último sexenio pasaron de vivir en colonias populares de la ciudad a comparar departamentos, casas y terrenos en los residenciales más exclusivos de la capital, Cholula o Atlixco?
¿Qué pasará con los negocios que los neomorenistas han emprendido en los últimos meses para lavar dinero en la zona de Lomas de Angelópolos III?
¿Ahora con qué saldrán los legisladores de Morena que se presumen como los mejores vestidos en redes sociales con sus ropas de diseñador, relojes de alta gama o zapatos de importación?
Urge que el gobernador Armenta también firme una carta con sus mandamientos y que también sirva para meter en cintura a los “adelantados”, “ostentosos” y “deshonestos”.
O al menos eso piden muchos al interior de Morena.