No es ninguna sorpresa la poderosa campaña de aire de la que García Parra es protagonista justo en el momento de mayor lucimiento de “La Maestra” Artemisa, que es su primer informe de labores legislativas
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Hay algo que el gobernador Alejandro Armenta ha venido percibiendo en las últimas semanas sobre el flojo y desangelado proyecto político de la diputada Laura Artemisa García rumbo a las elecciones intermedias del 2027, en las que busca abanderar a Morena en la ciudad de Puebla.
El perfecto olfato y la intuición del mandatario poblano, es más que evidente, lo han orillado a retomar su verdadero “Plan A”, que es la postulación de José Luis García Parra, su hombre fuerte y su fiel escudero, para lograr dos cosas: que García Chávez salga de su zona de confort y se ponga a “chambear” para crecer en las encuestas –algo que no ha logrado hasta ahora– y que su coordinador de gabinete también corra en la pista, que hasta hace tres meses solo tenía a la coordinadora del grupo parlamentario de Morena en el Congreso local.
Como lo adelanté en exclusiva en mi columna del pasado 30 de septiembre, no es ninguna sorpresa (en política no existen) la poderosa campaña de aire de la que García Parra es protagonista justo en el momento de mayor lucimiento de “La Maestra” Artemisa, que es su primer informe de labores legislativas.
Insisto, no hay nada fortuito ni causal en ello.
Tan cierto como lo es, Laura Artemisa no crece ni se consolida como la “carta marcada” del armentismo.
Es más, en el círculo rojo y en las esferas de poder existe la percepción cada vez más frecuente de que García Chávez está perdiendo ‘punch’ y que sus aspiraciones están casi desahuciadas ante su casi nula rentabilidad electoral frente a los que serán sus rivales en la interna de Morena, como Pepe Chedraui, Sergio Salomón Céspedes, Olivia Salomón o el propio José Luis García, quienes son verdaderos pesos pesados.
El desangelado informe legislativo de este martes de la “La Maestra” Artemisa es prueba fehaciente de lo antes planteado.
Sin la presencia del gobernador Alejandro Armenta, quien está en Phoenix, Arizona en una gira de trabajo para atraer más inversiones a la entidad y sin ningún representante de peso del gobierno de Claudia Sheinbaum o del CEN, de Morena, se desarrolló sin pena ni gloria el acto de rendición de cuentas de Laura Artemisa.
Y es que más que un desinforme, lo de la mañana de este martes fue en desinforme.
La presidenta del Congreso del estado, que es diputada por la vía plurinominal, olvidó a su conveniencia informar sobre los varios tropiezos, hierros y hasta escándalos nacionales que se suscitaron en este primer año de labores en el Legislativo poblano.
Laura Artemisa, como representante de este poder del Estado, no ha podido controlar ni ‘meter en cintura’ a los diputados de la 4T, que han llegado a los principales medios nacionales no por sus iniciativas o reformas, sino por sus escándalos personales y sus actitudes pedantes, infantiles y soberbias en el Pleno del Congreso del estado.
García Chávez olvidó informar que ella no ha podido controlar a los cuatro diputados morenistas que están en abierta rebeldía en contra del gobierno del estado y que han sido los protagonistas de los escándalos de presumir sus ropas antes que su labor legislativa.
Ver: Acorralan al Cártel de Adán Augusto López
Lo que la líder de la fracción morenista también evitó abordar es la controversial ley que buscaba encarcelar a los maestros, cuyos alumnos estuvieran involucrados en casos de bullying propuesta por su compañero de bancada Roberto Zataraín, que casi causa un rompimiento entre la 4T y el magisterio poblano.
Ni qué decir de las cuotas del Sindicato Estatal de Trabajadores de la Educación de Puebla, Independiente Democrático, de la que Artemisa es líder fundadora y que tienen más que molestos a sus maestros agremiados, que será tema de una próxima entrega.
Los maestros perdonan, pero no olvidan.
Lo que “La Maestra” Artemisa tampoco quiso presumir fue la Ley Chaleco, que ha provocado fuertes manifestaciones en contra del Congreso del estado por parte de motociclistas y conductores de plataformas de delivery, quienes son los principales afectados por este invento creado en el seno del Legislativo local.
No hubo un solo guiño o una disculpa pública a los constantes bloqueos y maltratos que han sufrido colegas de la fuente legislativo en su labor y en el ejercicio del periodismo, mismas que ya fueron condenadas por la Red de Periodistas de Puebla, que en un comunicado reciente le pidió a la presidenta del Congreso convenir a su coordinador de Comunicación, Jessica Baltazares, que evite estas conductas intolerantes.
Los muchos chascos y ridículos que se dieron en este primer año de labores en el Congreso del estado y que Laura Artemisa olvidó enunciar son interminables y no cabrían en esta columna y lo más escandaloso, es –precisamente– que apenas va un año de trabajos parlamentarios.
“La Maestra” Artemisa navega sin rumbo fijo y parece que está a la deriva en mar abierto.
Un mar abierto lleno de muchos tiburones, que ya olieron la sangre.
Un informe que no informó nada.
Y aún faltan dos largo años.