El grupo de Mario Riestra –o al menos eso me lo parece– ya están perfilando a Susana Riestra, actual diputada local, quien ha ganado notoriedad en las últimas semanas por ser la legisladora más crítica durante la controversia de la Ley de Ciberseguridad en Puebla
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
La novela entre Mario Riestra y Eduardo Rivera, quienes pasaron de grandes aliados en el 2021 a peores enemigos en el 2024, tendrá su último capítulo en las elecciones intermedias del 2027 en la que se renovarán los 217 ayuntamientos del estado (o 218 en caso de que se acelere y se concrete el nombramiento de la junta auxiliar de San Francisco Totimehuacan como nuevo municipio), las 16 diputaciones federales y 26 locales con las que cuenta la entidad.
Los próximos comicios podrían marcar el last dance de Lalo Rivera y su círculo de colaboradores con el que ha transitado por más de 30 años.
Resurgir de las cenizas o pasar a la historia.
Es todo o nada.
Y es que Riestra Piña y Rivera Pérez, cabezas visibles de los dos grupos hegemónicos del PAN –el segundo más disminuido que el primero– quieren hacerse de la llamada “joya de la corona”, que es la candidatura a la presidencia municipal de Puebla, en la que ambos equipos aseguran tienen posibilidades de arrebatarle el Charlie Hall a Morena.
Tanto el Comité Directivo Estatal, que ahora preside Mario Riestra, como los pocos soldados que aún se mantienen fieles en la tropa de Eduardo Rivera y que están apertrechados en el Cabildo de la Angelópolis, como Carlos Montiel o Lupita Arrubarrena, han enfocado todos sus ataques, campañas de contraste y críticas en José Chedraui, alcalde morenista, a quien acusan de encabezar una gestión deficiente al frente de la Comuna capitalina.
Tan solo basta ver los videos lanzados desde las cuentas del CDE o desde los perfiles personales de Riestra o de la secretaria general Genoveva Huerta en contra de Pepe Chedraui con el argumento del supuesto incumplimiento del bacheo total de las calles de la ciudad de Puebla prometido en campaña para entender la ruta que ha trazado este grupo que hoy domina a Acción Nacional en el estado.
Lo mismo sucede con los alfiles de Rivera que ocupan una regiduría en el Cabildo de la Angelópolis, quienes han sido bastante críticos e incómodos para Chedraui Budib en asuntos ríspidos como el aumento de los polígonos en los que operan los parquímetros y su supuesto objetivo recaudatorio y no de ordenamiento urbano, como así lo argumenta el gobierno municipal.
Tanto riestristas como riveristas están enfocados en el Ayuntamiento de Puebla y no en el gobierno del estado.
En medio de esta batalla estarán también las renovaciones de los comités municipales, entre ellos el de la ciudad de Puebla, que se darán de manera escalonada en septiembre, y después, en octubre, la elección de los nuevos integrantes del Consejo Político Estatal.
Insisto, la meta al corto plazo es hacerse de la candidatura a la alcaldía de la capital.
Para ello, en el grupo de Mario Riestra –o al menos eso me lo parece– ya están perfilando a Susana Riestra, actual diputada local, quien ha ganado notoriedad en las últimas semanas por ser la legisladora más crítica durante la controversia de la Ley de Ciberseguridad en Puebla.
Ver: Intacta la Libertad de Expresión en Puebla: parcharán artículo de ciberasedio
Aprovechando el furor de la mal llamada #LeyCensura o #LeyAsedio, Susy Riestra, quien se forjó en el morenovallismo como una de las mujeres jóvenes con mayor proyección política hasta la muerte de Rafael Moreno Valle y de Martha Erika Alonso, ganó muchos adeptos en redes sociales y tuvo bastante “foco nacional” al ser entrevistada por diferentes programas de radio para criticar las reformas al Código Penal de Puebla.
Tal parece que si el CEN del PAN opta por reservar para una mujer la candidatura a la presidencia municipal de la capital la elegida del grupo dominante del albiazul en la entidad sería Susana Riestra.
En el bando de la “organización”, como se le conoce al interior al grupo de Lalo Rivera, se maneja la opción de que la ‘carta marcada’ podría ser Liliana Ortiz, actual diputada federal, quien ha estado bastante activa en redes sociales contrastando y criticando las reformas, programas y atrocidades que aprueban los legisladores oficialistas.
Fue el muy enterado periodista Ricardo Morales el primero en plantear este escenario en el que Ortiz Pérez podría abanderar al PAN en la Angelópolis, en caso de que el grupo político de su esposo se imponga al de Mario Riestra.
Como una tercera vía no se puede descartar a Genoveva Huerta, quien podría ser una alternativa de la dirigencia nacional, de Jorge Romero, para no inclinarse hacia ningún bando.
Así como en Morena ya se barajean las opciones de Laura Artemisa García, Gabriela “La Bonita” Sánchez, Silvia Tanús o Idamis Pastor, en el PAN ya se empieza a integrar la baraja de mujeres que podrían pelear por la “joya de la corona” en el 2027.
La próxima elección intermedia se comienza a calentar en plena temporada de huracanes.
¿Será el “último baile” de Lalo Rivera?
Los momios apuestan a que sí.