Y es que, justo en la adversidad, la rectora Lilia Cedillo se he erigido como una mujer con carácter, personalidad, arrojo y que no le tiembla la mano para defender la autonomía y el prestigio de una las mejores universidades públicas del país y orgullo de todos los poblanos
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Aunque el camino del cuarto año, que cierra el histórico primer periodo de su gestión de ocho años, fue el más convulso y complicado hasta el momento, la rectora Lilia Cedillo, la primera mujer en encabezar los destinos de la BUA, rendirá este sábado su informe de labores con la bandera universitaria intacta y ondeando en lo más alto de la máxima casa de estudios de Puebla.
Como ningún otro rector en el pasado reciente de la Universidad Autónoma de Puebla, Cedillo Ramírez llega a su cuarto informe más fortalecida que nunca luego de una embestida orquestada desde las alcantarillas por su antecesor Alfonso Esparza, quien este año hizo todo lo posible para descarrilarla e, incluso, derrocarla como la directora general de la institución pública.
Y es que, justo en la adversidad, la rectora Cedillo se he erigido como una mujer con carácter, personalidad, arrojo y que no le tiembla la mano para defender la autonomía y el prestigio de una las mejores universidades públicas del país y orgullo de todos los poblanos.
Ahora los conspiradores y detractores de Lilia Cedillo, que comandan “El Tío Poncho” y su esbirro Rodolfo Zepeda Memije, tendrán que esconder la cabeza de nuevo y ver desde su cloaca como la rectora rinde su informe en el emblemático Salón Barroco del Edificio Carolino ante el Consejo Universitario para concluir con un éxito innegable su primer cuatrienio al frente de la Benemérita poblana y dar paso así a su segundo periodo hasta el 2029.
Este cuarto informe además será bastante simbólico, pues después de muchos años de hacerse de manera multitudinaria en el auditorio del CCU, regresará, como lo comenté en el párrafo anterior, al Salón Barroco, del Carolino, como se hacía en antaño.
Regresar al origen.
Respetar la esencia universitaria, como siempre lo ha hecho la rectora Cedillo.
El mismo sábado, Cedillo Ramírez rendirá protesta frente a los consejeros universitarios y con la presencia del gobernador Alejandro Armenta, la presidenta del Congreso del estado Laura Artemisa Chávez y la presidenta del Poder Judicial del estado María Belinda Aguilar, como rectora para el periodo 2025-2029.
Un acto histórico de nueva cuenta, ya que será la primera mujer en reelegirse como rectora de la BUAP.
Insisto, la Doctora Cedillo supo fortalecerse en este cuarto año.
Supo respetar y jamás reprimió las legítimas protestas de los alumnos que se fueron a paro a principios del presente año. Contuvo y blindó a la universidad de los miserables que intentaron capitalizar la crisis interna. Escuchó y atendió a tiempo las demandas de los estudiantes. Además, fue inteligente al recurrir de sus personas de mayor confianza y aliarse con personajes claves para conjurar la huelga que no cumplió ni un solo mes.
Además, este último año también sirvió para medir lealtades y capacidades en su equipo cercano y en su primer círculo de colaboradores.
Ver: El regreso y ascenso de Damián Hernández
Algunos al fin mostraron su verdadero y despreciable rostro ‘esparzista’ y otros se consolidaron como fieles solados de la rectora.
Los enroques y nombramientos dados a conocer el pasado miércoles son muestra claro de ello.
Castigar las traiciones y premiar las lealtades.
Cierto como lo es, el quinto año de la rectora Lilia Cedillo al frente de la BUAP no será nada sencillo y tendrá que legitimarse de manera inmediata frente a los alumnos, quienes dividieron el voto en la pasada elección, además deberá cumplir con cada una de las demandas de los pliegos petitorios que cada facultad entregó durante el paro de labores.
Sobre la nueva Coordinación General de Participación y Desarrollo Estudiantil recae gran parte del éxito del segundo periodo de Cedillo al frente de la BUAP, pues esta nueva área será la encargada de dar solución a los problemas que los alumnos expresaron durante la huelga de febrero pasado.
Así, la rectora Cedillo concluye con éxito un año bastante complicado, que le sirvió para curtirse y fortalecerse sin perder su brújula que sigue dirigiendo a siempre proteger la vida y esencia universitaria de la BUAP.
El sábado 4 de octubre será otro día histórico para la Universidad Autónoma de Puebla.
Para desgracia de Alfonso Esparza y sus adictos, pero para bien de todos los poblanos.
No más, no menos.