Ni Tony Gali Junior ni mucho menos Jorge Aguilar Chedraui son las cartas del partido del tucán para el 2027. El Verde Ecologista quiere a Pepe Chedraui en caso de que los morenistas le cierren la puerta para reelegirse como presidente municipal de la capital
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Eufórico, notablemente excitado y con las pupilas de los ojos a punto de explotarle, fue como Jorge Emilio González, el famoso “Niño Verde”, fue como celebró el triunfo de Claudia Sheinbaum el 2 de junio del 2024.
Desde el búnker de la entonces abanderada de la coalición conformada por Morena, el Partido del Trabajo y el Verde Ecologista, González Martínez no dejaba de hablar por teléfono para conocer los resultados preliminares de los últimos comicios presidenciales que los llevarían de regreso a la presidencia de la República como lo hicieran en el 2000, con Vicente Fox; y en el 2012, con Enrique Peña Nieto.
Su promiscuidad y ligereza ideológica al acomodarse, elección tras elección, con el mejor postor, llevó a su Partido Verde Ecologista de México (que de verde y de ecologista tiene muy poco) a consolidarse como la tercera fuerza política del país.
Una hazaña que hasta hace poco era difícil de creer.
El PVEM dejó de comer con la chiquillada partidista, integrada por el PRI, Movimiento Ciudadano, PT y Fuerza por México, para tener un asiento en la mesa del Movimiento Regeneración Nacional y el Partido Acción Nacional.
“Soy la verga y me voy a chingar al PT”, se le escuchó decir al “Niño Verde” en un video que se hizo viral en redes sociales desde el estacionamiento del Hotel Hilton, en donde estaba el cuartel de la 4T en aquel domingo de junio.
Embriagados aun por la avasalladora victoria del año pasado, Jorge Emilio González y la cúpula verdeecologista, al igual que los casiques del PT comandado por Alberto Anaya, juran que pueden competir de ‘tu a tu’ con Morena en los próximos comicios federales, que renovarán las dos cámaras del Congreso de la Unión, y en los 17 estados que elegirán a sus gobernadores.
La elección intermedia del 2027 sería el laboratorio para medir el verdadero valor político del Verde Ecologista y del Partido del Trabajo sin el arrastre de Morena.
Los custodios de ambos partidos juran que pueden conseguir más sin aliarse al partido lopezobradorista y vender aún más caro su amor en las elecciones presidenciales del 2030 o hasta competir con un candidato o candidata propio.
En Puebla ya son varias las versiones que perfilan al Verde rompiendo con Morena en las elecciones intermedias próximas.
La visita del pasado domingo de Arturo Escobar y Vega, consejero nacional del PVEM, por la Angelópolis para reunirse en privado con el alcalde José Chedraui, quien –como lo adelanté en exclusiva en esta columna– ya es miembro afiliado de Morena, antes de encabezar el encuentro con la militancia ecologista, así lo confirma.
Ver: Por poder, Nacho Mier es capaz de negar hasta a su familia
Ni Tony Gali Junior ni mucho menos Jorge Aguilar Chedraui son las cartas del partido del tucán para el 2027. El Verde Ecologista quiere a Pepe Chedraui en caso de que los morenistas le cierren la puerta para reelegirse como presidente municipal de la capital.
Así lo confirmó el propio Escobar y Vega, quien se refirió al edil capitalino como “un factor de unidad entre los partidos de la coalición”, siempre y cuando esta prevalezca.
Para nadie es un secreto que el Verde quiere jugar solo en el 2027.
Medir y medirse.
“Yo creo que hoy Puebla está sumamente bien representado, ahí están los resultados de aprobación de combate a la inseguridad. En ambos casos estamos muy satisfechos, muy muy contentos y lo vemos en las encuestas con el de con la aprobación que tienen ambos”, refirió el exlíder nacional del PVEM.
Si Morena no se perfila por la reelección de Pepe Chedraui y prefiere dar ‘un golpe de timón’ e impulsar a un perfil afín al gobernador Alejandro Armenta, como todo parece indicar que así será; el alcalde capitalino ya tiene las puertas abiertas del Verde Ecologista, cuya franquicia en el estado no obedece a los Natale, sino, más bien, a Jorge Estefan Chidiac, uno de los padrinos políticos del edil junto con Sergio Salomón Céspedes.
(Tan solo basta recordar que bajo el control de Estefan están al menos una veintena de alcaldes en funciones y electos por las siglas del Verde Ecologista, así como tres diputados locales, que velan por los intereses de Céspedes Peregrina).
El Partido Verde quiere seguir los pasos del PT, que, como lo comenté en este mismo espacio, también quiere competir en solitarios en los comicios intermedios del PT para los que estaría midiendo a Nora Merino y José Antonio López, como sus posibles candidatos en la Angelópolis.
El “Plan B” de Pepe Chedraui es más bien el “Plan V”.
¿El Verde tiene ya los tamaños para pelar por el Charlie Hall o es un simple efecto placebo del 2024?
Ya se verá.