Armenta logró en su primer mes de gobierno, una excelente relación con Sheinbaum Pardo, quien tiene a la entidad poblana dentro de sus estados claves y al mandatario como uno de sus principales aliados y activos de Morena
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Pocos arranques de administraciones han mostrado la firmeza y la convicción que con las que inició el gobernador Alejandro Armenta su sexenio, el cual está a una semana de cumplir sus primeros 30 días.
Sin la necesidad de encarcelar a nadie, como sucedió en los primeros días de las administraciones de Rafael Moreno Valle o de Miguel Barbosa, ni el despilfarre de recursos públicos para promocionar su imagen en arranques de obras innecesarias o proyectos sin sentido, Armenta Mier ya dejó claras las directrices de su gestión, sus prioridades y sus ‘no negociables’ que lo habrán de acompañar durante los seis años que durará su gobierno.
No solo eso, pocos gobernadores pudieron presumir una visita presidencial, como al que hizo el pasado fin de semana la presidenta Claudia Sheinbaum a Huauchinango, antes de cumplir los primeros cien días al frente del Ejecutivo local.
Armenta lo logró en su primer mes como gobernador de Puebla, lo que se traduce en una excelente relación con Sheinbaum Pardo, quien tiene a la entidad poblana dentro de sus estados claves y al mandatario como uno de sus principales aliados y activos de Morena.
En muy pocos días, Armenta Mier convirtió en premisa su eslogan de gobierno que pide a los poblanos “Pensar en Grande”.
Sin descansar un solo día –ni en Navidad ni en Año Nuevo–, el gobernador Armenta no ha quitado el pie del acelerador para logar ya no en sus primeros cien días, sino, lo antes posible, recomponer el camino en materia de seguridad, procuración y administración de justicia y la tan anhelada cancelación de la privatización del agua.
Estos tres temas tienen prioridad máxima en la agenda del gobernador poblano.
A diferencia de lo que sucede en la capital del estado, en donde el gobierno municipal de Pepe Chedraui hace agua y no logra corregir el camino tras un desastroso inicio con varios tropiezos mediáticos y una estrategia de seguridad inexistente y un plan de gobierno también pobre, Alejandro Armenta comenzó su gestión con el pie derecho y con bastante estrella.
El Festival Navideño, en la zona de Los Fuertes, de la Ciudad de Puebla, que registró más de cien mil asistentes durante las fiestas de diciembre y enero, fue un total y rotundo éxito que acerco, aún más, al gobernador poblano con sus electores, quienes ven él a una persona cercana al pueblo y con urgencia por solucionar sus problemas.
Ver: El juicio sumario a Sheridan Balderas
También se debe resaltar como uno de sus principales activos a su esposa Cecilia Arellano y a sus hijas Ceci y Christy, quienes tampoco han dejado pasar un solo día sin realizar alguna acción notable al frente del Patronato del Sistema Estatal DIF, lo que también ha aportado, y mucho, para que e gobierno del estado luzca como apegado a las bases sociales que son el ‘target’ y los principales aliados de la 4T.
Como lo mencionó en la entrevista que el pasado lunes concedió a la edición matutina de Puebla Noticias, del SICOM, con Álvaro Ramírez, Andrea Casco y Alma Trujillo, Alejandro Armenta vive un momento de satisfacción plena sin filias ni fobias ni enemigos ni rivales que lo distraigan de su encomienda al frente del gobierno del estado.
En sus primeros días como gobernador, a Armenta Mier se le ve pleno y en una etapa de madurez emocional, personal y política, lo cual ha logrado traducirlo en su sello como mandatario.
Por esto es que parece ocioso a cinco años y 11 meses de distancia pensar ya en una sucesión o en cartas marcadas rumbo al 2027 o al muy muy lejano 2030.
Dejen gobernar a Armenta y dejen de futurear con aspirantes, tapados o herederos de algo que no existe aún.
Nada ganan en intentar “destapar” a supuestos alfiles, pues la prioridad actual y para los próximos dos años y medio será gobernar, cumplir las 100 promesas que se hicieron en la toma de protesta y entregar los mejores resultados para Puebla y los poblanos.
Los tiempos, los qué y los cómo, solo le pertenecen al gobernador Armenta, quien les ha dejado muy claro a sus colaboradores –más aún a su círculo compacto– que las prioridades están en el quehacer gubernamental y no en la política ficción.
Los primeros días del gobierno de Armenta han marcado la ruta para los próximos seis años.
Forma y fondo.
Pasos firmes y contundentes.
Ya dejen de futurear, señores. Vivan el aquí y el ahora.