Es decir, los diputados y las diputadas de Morena han sido poco útiles para el gobernador Alejandro Armenta, quien ha sido el único responsable de lograr mayores recursos para Puebla y los pocos proyectos que la federación tiene contemplados para el estado
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Con sus contadas excepciones como Doña Rosario Orozco, quien fue la legisladora de Morena más productiva en el primer año de sesiones; o Alejandro Carvajal, quien ya tiene una iniciativa propia aprobada; la bancada de 16 diputados federales de Morena, PT y Verde Ecologista han sido, hasta ahora, inútiles e ineficientes para Puebla y para sus distritos.
Tan solo basta repasar los datos oficiales brindados por la Dirección General de Apoyo Parlamentario de la Cámara de Diputados para darnos cuenta de esto.
Y es que existen diputadas o diputados que en el primer año de labores apenas y pisaron la tribuna de San Lázaro para presentar iniciativas como iniciadores y ni qué decir de alguna propuesta propia aprobada por el pleno.
Casos como los de Claudia Rivera, quien no tiene una sola iniciativa aprobada luego de que en el primer periodo de sesiones ordinarias no presentó una sola propia y en el segundo apenas lo hizo en tres ocasiones; o el de José Antonio López, que en el primer periodo de sesiones registró cero iniciativas propias presentadas y fue hasta el segundo periodo y su receso cuando puso a la consideración del pleno la mediocre cantidad de tres proyectos propios, dibujan a la perfección la flojera y estulticia de nuestros legisladores.
Son estultos los flojos y inútiles nuestros diputados federales, a quienes mantenemos con nuestros impuestos, porque su desempeño en San Lázaro es algo más que mísero y anodino, pero eso sí ya alzaron la mano para ser candidatos a gobernadora, en el caso de la insufrible Rivera Vivanco; o a alcalde de Puebla, como ya lo ha manifestado en oportunidades anteriores el jocoso involuntario Toño López.
En conjunto y a pesar de ser una de las fracciones más grandes de Morena con 18 integrantes (si contamos a las plurinominales Maiella Gómez y Julieta Vences, quienes también tienen un pobre desempeño en el primer año de labores a pesar de ostentar una curul sin ganar un solo voto en las calles), el grupo parlamentario de Puebla afín a la 4T le ha quedado muy mal al estado.
En el último presupuesto de egresos federal aprobado por la Cámara de Diputados, Puebla fue excluido de los grandes proyectos del gobierno de Claudia Sheinbaum para su segundo año de labores.
Tampoco se logró un aumento sustancial al presupuesto del estado para el próximo año o alguna obra de gran calado por parte de la federación exclusiva para la entidad.
Es decir, los diputados y las diputadas de Morena han sido poco útiles para el gobernador Alejandro Armenta, quien ha sido el único responsable de lograr mayores recursos para Puebla y los pocos proyectos que la federación tiene contemplados para el estado.
No hay que olvidar que el mandatario poblano se traslada una o dos veces a la semana a la Ciudad de México para reunirse con diferentes secretarios y directores del gobierno federal y conseguir el aval y recursos para sus proyectos insignia como la Universidad del Deporte, el Puente de la Panga, la relaminación, bacheo y maquinaria para estas labores en la capital y en el resto de los municipios del estado, entre otras gestiones.
Ver: Olivia Salomón y la sonrisa de la presidenta Sheinbaum
Sí, Armenta Mier ha hecho las veces de los flojos e incapaces diputados federales poblanos.
Por esto es por lo que sorprende el ridículo informe conjunto que el lunes ofreció la bancada de Morena, PT y Verde Ecologista, cuya organización corrió a cargo de una empresa del propio Toño López, es decir, que el legislador del PT cobró por su propio informe y por el resto de sus compañeros.
El colmo del cinismo.
Lo más indignante es que la bancada poblana de la 4T en la Cámara de Diputados nos cuesta al año más de 21 millones, si multiplicamos el millón 193 mil pesos, que cada uno de los 18 recibe de manera anual, por las no más de cinco iniciativas propias aprobadas y sus nulas gestiones a favor de la entidad.
Aún más indignante es el aumento que se aprobaron para el próximo año para que cada diputado federal ahora reciba al año un millón 307 mil pesos, por lo que recibirán 108 mil 916 pesos al mes.
Insisto, con sus contadas excepciones, los diputados federales de Puebla son mediocres, inútiles y estultos. Le han fallado al estado y a sus distritos en donde apenas y los conocen o no tienen ningún arraigo, pero fueron impuestos por acuerdos y negociaciones políticas.
Pero eso sí, ya están pensando en mamar otros tres años del erario y saltar, como buenos chapulines, a otro cargo o a otro partido en caso de que en Morena no les dejen reelegirse en el 2027, como ya ha pedido la presidenta Claudia Sheinbaum.
Con estos bueyes nos tocó arar.