En sus primeros 220 días al frente del gobierno del estado, Alejandro Armenta con cifras oficiales ha logrado –lo que considero su mayor logro hasta ahora como gobernador– disminuir todos los indicadores de la incidencia delictiva en la entidad
Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
“Lo que no se mide, no se puede cuantificar”, es una de las máximas con las que el gobernador Alejandro Armenta ha transitado en este primer semestre al frente del Ejecutivo poblano.
Como buen administrador público, Armenta Mier mide y cuantifica todo en su gobierno.
En sus primeros 220 días al frente del gobierno del estado, Alejandro Armenta con cifras oficiales ha logrado –lo que considero su mayor logro hasta ahora como gobernador– disminuir todos los indicadores de la incidencia delictiva en la entidad.
Si bien, como él mismo lo reconoce, la percepción sobre la inseguridad en el estado es su mayor reto por la inmediatez y la nueva dinámica de las redes sociales, las cifras de seguridad son las mejores de los últimos cinco años.
El logro en apenas seis meses no es menor.
Insisto, todo se mide y se cuantifica en el gobierno de Armenta.
Se cuentan los días que le faltan al sexenio, se cuenta la deuda pública que se ha logrado renegociar y eliminar, se miden los avances en materia de seguridad, infraestructura, obra comunitaria, bacheo y combate contra la violencia de género.
El sello del gobernador está bastante marcado en la forma de evaluarlo bajo los principios de su formación académica como administrador público: se planea, se evalúa, se aplican mecanismos de control y se da seguimiento a todas las áreas, programas, secretarías y proyectos de su gestión.
No hay nada en su gobierno que no esté bajo constante evaluación.
Tanto colaboradores como programas.
Y es que para el gobernador Armenta su verdadero legado se tiene que ver reflejado en un impacto directo en seis años en los indicadores de pobreza para sacar a Puebla de los últimos lugares en marginación, sin planteamientos a largo plazo, como lo han hecho sus antecesores, quienes han proyectado programas públicos y resultados hasta décadas después de sus gobiernos.
No, Alejandro Armenta sabe y reconoce que los poblanos quieren resultados en el corto plazo y no diez años después.
De hecho, el gobernador se dijo en contra de las políticas públicas y a favor de las políticas de estado, pues la diferencia entre las primeras y las segundas es que unas trascienden y las otras no.
Mencionó que, desde su perspectiva, los gobernadores deben generar programas más allá de los ideales políticos, pues es precisamente esto lo que evita que se le dé continuidad a los mismos, lo que frena el desarrollo del estado.
En cuanto a los avances en materia de seguridad, Armenta comentó que parte del éxito de su gobierno en esta área es no ser omiso ni cómplice y no estar de lado de los criminales.
“En materia de seguridad como en todo, o estás del lado de la seguridad o estás del lado de los delincuentes. No hay punto intermedio, los que se dicen mantenerse en medio, la omisión se llama complicidad (…) Entonces yo decidí que la seguridad en Puebla esté en manos de una institución que es altamente prestigiada como la Marina de México”.
Así de claro. Sin intermediarios ni interpretaciones.
Este mensaje también fue bastante claro y directo en contra de Adán Augusto López, padrino político de Ignacio Mier, y el escándalo con tal por el contexto actual que se vive.
Ver: La UIF exonera a Jorge Estefan Chidiac
En cuanto al futuro político, personal y de su grupo, el gobernador Armenta se descartó para buscar la presidencia de la República en el 2030, pues ser titular del Ejecutivo poblano fue con lo que siempre soñó.
“Para mí, esta era la grande, este era mi sueño”, fue la frase con la que Alejandro Armenta remató un encuentro plural con dueños, empresarios, directores y periodistas en Casa Puebla para informar sobre los avances logrados en sus primeros 220 días como gobernador del estado, en los que ha logrado impregnar de su sello personal al Ejecutivo local y encaminar su Plan de Desarrollo al 2030.
Eso sí, el gobernador no desaprovechó la oportunidad para comenzar a develar un poco de lo que estará en juego en el 2027: su elección intermedia.
Frente a la fiscal Idamis Pastor y a la presidenta del Congreso Laura Artemisa García, quienes son dos de sus tres ‘corcholatas’ junto con Gabriela “La Bonita” Sánchez, dijo que él no puede limitar a las mujeres de hacer lo que quieran.
“¿Quién puede limitar a una mujer a hacer lo que quiera? Ya el ejemplo lo puso la presidenta, las mujeres pueden ser todo, yo no voy a limitar a nadie”.
El primer semestre de Armenta con corte de caja deja un balance bastante positivo para Puebla.
Cifras mediables y cuantificables.
Señales para el 2027.
Y mensajes en contra de sus detractores.