AstraZeneca se encuentra bajo el escrutinio público luego de que, según informes, la compañía farmacéutica haya admitido la posible relación entre su vacuna contra el COVID-19 y efectos secundarios graves como la trombosis.
Según revela un reportaje del diario británico The Telegraph, documentos legales presentados en una demanda colectiva contra la empresa sugieren esta preocupante admisión sobre los posibles riesgos asociados con su vacuna.
El caso de Jamie Scott, un padre de familia que habría sufrido una lesión cerebral permanente después de recibir la vacuna, resalta entre los testimonios presentados. Aunque la defensa de AstraZeneca ha negado estas acusaciones, el periódico informa que existen registros en los que la compañía reconoce que su vacuna, comercializada como Vaxzevria, «puede causar TTS en casos muy raros», haciendo referencia al síndrome de trombosis.
Los demandantes buscan que AstraZeneca asuma la responsabilidad por los daños ocasionados, exigiendo disculpas públicas y compensaciones justas para las familias afectadas.
En el contexto mexicano, las vacunas de AstraZeneca también se han utilizado en la lucha contra la pandemia. Según datos oficiales hasta marzo de 2023, México ha recibido un total de 112 millones 422 mil 600 dosis de esta vacuna, junto con otras de diferentes laboratorios.