El líder estatal del PRI, Néstor Camarillo, anunció su ruptura con el Partido Acción Nacional (PAN) tras la derrota en las recientes elecciones en Puebla, atribuyendo a esta coalición la pérdida de 80 mil votos para el tricolor.
«Para aquellas voces críticas, que han señalado que fue un error, el PRI desde aquí, y también para mí y para muchos, fue un error haberse aliado con ellos», declaró Camarillo.
Esta declaración se dio a pesar de que el PAN lo registró en primer lugar de la fórmula al Senado de la República, asegurándole un escaño a pesar de la derrota.
Señaló específicamente al candidato del distrito 17 local, Oswaldo Jiménez, quien, según él, «siempre negó los colores, nunca quiso presentarse como del PRI».
«Para los panistas a los que no les gustó la alianza, les vuelvo a repetir, se hubieran buscado otro aliado que les diera más de 300 mil votos», subrayó el líder priista.
Además, acusó a los panistas de marginar a la militancia del PRI durante la campaña electoral. «Hacían a un lado el rojo, no querían llevar al partido, en el pecado llevaron su penitencia y por eso se desanimó mucha gente del partido», explicó.