Luego de negociaciones entre concesionarios y funcionarios estatales, el gobierno de Puebla rechazó el incremento a la tarifa del transporte público.
Al salir de la última mesa con Javier Aquino Limón, secretario de Gobernación, Delfino Reyes Bocardo, representante de concesionarios, señaló que le dijeron que no se tiene contemplado un aumento lo que resta de la actual administración.

Explicó que, le tocará al gobierno de Alejandro Armenta hacer el análisis para ajustar la tarifa.
Sin embargo, lamentó que, pese a que son 50 mil concesionarios que mueven a 3 millones de personas, no les autorizarán sus peticiones.
Otro de los concesionarios justificó el “pésimo servicio” debido a que no les alcanza con la tarifa actual.
“La discriminación al transporte tradicional genera que demos un pésimo servicio, genera que las unidades cada vez se hagan más viejas, genera que no pase el último camión después de las 9 de la noche y eso produce inseguridad”.

Los transportistas pedían un aumento de 10.50 pesos al pasaje para que la tarifa fuera de 19 pesos.
La última vez que se les autorizó un incremento fue en octubre del 2019, por el exgobernador Miguel Barbosa Huerta.
No obstante, el acuerdo era que tenían que modernizar sus unidades y equipar las con cámaras de videovigilancia que estuvieran conectadas al C5i para monitorearlas en tiempo real, pero incumbieron.