Las familias poblanas, desde temprana hora, acudieron al Panteón Municipal ubicado en la 11 Sur, para visitar a las madres que partieron de este mundo terrenal y sus restos se encuentran en este lugar.
Con ramos, arreglos florales y adornos, ingresaron para pasar una mañana en el inmueble platicar con sus difuntos e incluso recordar algunas anécdotas con lágrimas en los ojos.


Al interior del cementerio se escuchaba el llanto de algunas personas y las notas musicales de los tradicionales mariachis qué acuden para dedicar canciones a las mujeres que ahora cuidan de sus hijos desde el cielo.
Don Miguel, acudió con su hija a visitar a su esposa, que a los 50 años perdió la vida, a quien recuerda con mucho amor por la gran persona que fue y el legado que dejó en su hija, que hoy es un médico que ayuda a las personas en situaciones de salud complicadas.

«Vengo con mi hija y con mi nieta, venimos a visitar a mi amada esposa, que desde hace años partió de este mundo, yo la recuerdo con mucho amor, porque eso fue, el amor de mi vida y este día hay que honrar su nombre por lo que hizo en este mundo y porque nos sigue cuidado desde donde esté», dijo entre lágrimas.
Otra de las historias es la de la señora Ángeles Hernández, quien visita a su madre y abuela, quienes se encuentran sepultadas en la misma tumba, con nostalgia recuerda cómo eran en vida.

«Mi madre, una mujer de lucha, enviudó joven con siete hijos y a todos nos sacó adelante y nosotros como buen ejemplo de madre le respondemos para bien, son fechas claves, porque mi papá el 9 de mayo cumplió 52 años de fallecido entonces son fechas fuertes», dijo en entrevista.
Así mismo, hicieron un atento llamado a las nuevas generaciones para valorar a sus madres, compartir tiempo con ellas y darles el amor que ellas siempre les otorgan.