Mientras algunas familias celebraban el Día del Padre en restaurantes y reuniones familiares, para otras la fecha tuvo un significado distinto.
Desde temprana hora de este domingo, decenas de personas acudieron al Panteón Municipal de Puebla para visitar las tumbas de sus padres, llevar flores, limpiar lápidas y recordar a quienes ya no están.
El silencio de los pasillos del camposanto se mezcló con oraciones, lágrimas y momentos de reflexión en una jornada marcada por la nostalgia.
Ante la afluencia prevista para la conmemoración, el Ayuntamiento de Puebla estimó la llegada de hasta 18 mil visitantes al Panteón Municipal durante el fin de semana y desplegó un operativo especial de seguridad, atención médica, hidratación y apoyo para personas adultas mayores y con discapacidad.
Las acciones buscaron garantizar una visita ordenada y segura para quienes acudieron al camposanto en esta fecha significativa. En donde también se escuchaban a los tríos de musicos, norteños y mariachis entonar las canciones favoritas de quienes se adelantaron en el camino.
En el camposanto se veían las familias reunidas frente a una lápida, hijos colocando flores sobre las tumbas y personas sentadas en silencio recordando anécdotas de quienes alguna vez celebraron esta fecha a su lado.
Entre arreglos florales y fotografías gastadas por el tiempo, muchos poblanos encontraron en el cementerio un espacio para decir, una vez más, «Feliz Día del Padre, hasta el cielo».