Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Acostumbrados al ‘albazo’, a la cultura del agandalle y la traición y a operar desde las sombras y a las amistades peligrosas, Ricardo Monreal y su nuevo esbirro, el traidor Alejandro Armenta, quedaron en ridículo frente a todo México luego de que su intentona de convertir al Banco de México en la lavadora más grande del país quedara al descubierto por la gravedad del asunto.
El plan de Monreal y Armenta para convertir a Banxico en la blaqueadora oficial del narco marchaba a la perfección tras lograr, sin grandes aspavientos, su aprobación en el Senado hasta que los expertos financieros, agencias internacionales y hasta los propios líderes del Banco de México advirtieron sobre las intenciones ocultas de los senadores formados en las filas del PRI.
Y es que las reformas a Banxico, estaba claro, fueron hechas como trajes a la medida para Banco Azteca, de Ricardo Salinas Pliego, y para los grandes cárteles del narcotráfico de México.
Los cambios a los artículos 20 y 34 de la Ley del Banco de México en Materia de captación de divisas —además de añadir los artículos 20 Bis y 20 Ter—, permitían a los capos del narco en México blanquear con una facilidad inaudita las pacas de dólares que poseen por toneladas y que no pueden convertir a pesos por las fuertes restricciones que existen a la fecha.
La narco ‘Ley Monreal’, que tanto defiende el intransitable Alejandro Armenta, sería una amenaza seria a la autonomía del Banco de México y lo “contagiaría” del riesgo de lavar dinero ilícito.
Además, las reformas echarían por borda la sólida autonomía, prudencia fiscal y disciplina monetaria con las que cuenta Banxico desde 1994 y que son reconocidas internacionalmente, como una de las pocas garantías para los inversores extranjeros del país.
No solo eso, la Ley Monreal comprometerías las finanzas nacionales, pues en caso de estar involucrado en lavado de dinero u operaciones con capitales de procedencia ilícita sufriría sanciones internacionales e incluso las reservas por 194 mil millones de dólares se congelarían.
Todo este dinero pasaría por Banco Azteca, del controvertido Ricardo Salinas Pliego, que tendría la posibilidad de enviar las divisas a Banxico bajo el pretexto de ayudar a los migrantes que envían sus remesas a México. Sin embargo, esto tiene poco que ver con la realidad, porque el Banxico compraría estas divisas que podrían estar ligadas con lavado de dinero y operaciones ilícitas.
Esto ya lo advirtió el subgobernador del Banxico Jonathan Heath quien señaló que: “No se vale reformar una ley para favorecer a una sola empresa, en especial con antecedentes negativos”.
La temeraria e inverosímil propuesta de Monreal y Armenta obligaría al Banco de México a intercambiar por pesos los dólares que los mexicanos no puedan vender a los bancos comerciales por las restricciones antilavado, sin importar la procedencia del dinero.
Así de grave es la propuesta del par de senadores ligados al narco.
Asimismo, los remanentes de estas transacciones, proponen los senadores, se deberán incorporar a las reservas internacionales, a pesar de que las reservas son un respaldo del dinero que está en circulación en el país y su uso es competencia únicamente del banco.
Por todo esto, desde la Cámara de Diputados ya se frenó la Ley Monreal, ante la gravedad de su contenido.
Para nadie son un secreto los vínculos con el hampa que a lo largo de su carrera han tenido Ricardo Monreal y de Alejandro Armenta.
Ricardo Monreal, junto con su hermano David, fue señalado en el 2016 por el expresidente Felipe Calderón, quien si de algo sabía era de este tema, de tener vínculos con los Zetas.
“Me consta es que, en mi gobierno, un día, en uno de los ranchos propiedad de los Monreal, en una empacadora de chiles, pero de chiles de mariguana, el Ejército encontró 14 toneladas de esta droga”, dijo el panista, al recordar el aseguramiento efectuado por el Ejército en enero del 2009 en una deshidratadora propiedad de Cándido Monreal en Fresnillo.
Por su parte, a Alejandro Armenta la sombra del narco siempre lo ha acompañado desde sus inicios en la política como militante del tricolor y como el alcalde más joven de su natal Acatzingo.
Ahí está el caso de su cercanía con el narcomenudista José Christian Romero “El Grillo”, quien hasta hizo campaña a su lado en la interna de Morena en el 2019 y después fue representado legalmente por el ahora magistrado local Fredy Erazo Juárez, brazo derecho de Armenta Mier.
Quien esto escribe también tuvo acceso en su momento a la carpeta de investigación que se le abrió a Alejandro Armenta por ahí del 2018 por parte de la FGE por la venta de un rancho en Acatzingo a uno de los líderes huachicolores de la zona y que después terminó como casa de seguridad de una banda de secuestradores en septiembre de ese año.
La Ley narcoreforma a Banxico podría ser el ataúd para Ricardo Monreal y Alejandro Armenta rumbo al 2024, año el que el primero busca ser presidenciable y el “Soldadote” tiene la obsesión de ser gobernador.
Está claro que Armenta y Monreal querían que el narco y Tv Azteca fueron los patrocinadores de sus campañas.
Cuánto cinismo.
Nadie en su sano juicio puede ayudarse del narcotráfico para mejorar estadísticas financieras del país frente al Fondo Monetario Internacional con el aumento de las remesas al lavar el dinero del narco.
Lo dicho: Armenta es capaz de cualquier locura con tal de acumular más poder.
Alejandro es la copia barata del gánster de Monreal.
¡Vaya par de traidores y mercenarios!
