Panóptico
Por: Hervey Rivera / @herveyrivera
El término mafia tuvo sus orígenes en la región de Sicilia o de la Toscana, ya consignado en diccionarios de dialecto siciliano desde 1868 (Calvi, 2004: 15), “con dos efes, maffia alude a una sociedad secreta de Sicilia y se considera una derivación del árabe maehfil que quiere decir reunión o lugar de reunión” (Campbell, 2004: 137). Hobsbawm (2014) señala en un extraordinario ensayo a los bandidos como individuos que se mueven al margen del poder político y no se someten a este.
Históricamente sus integrantes se ubican en esas regiones de Italia, como intermediarios entre latifundistas y campesinos, quienes servían al primero, y garantizaban la cantidad y calidad de las siembras, el cobro de rentas y los impuestos (Mastropaolo, 1998: 921).
La raíz histórica de la mafia se asocia a la explotación y el parasitismo, a una sociedad secreta con códigos de honor y normas internas, sus integrantes se denominan a sí mismos como “hombres de honor” y en su conjunto como “honorable sociedad”, permea donde el tejido social se muestra endeble.
Prácticamente todos los especialistas en el tema identifican que son tres las organizaciones mafiosas originarias de Italia: Cosa Nostra (Sicilia), ‘Ndrangueta (Calabria) y Camorra (Nápoles).
Es claro que el origen del término se encuentra en Italia, entre las tres organizaciones que se disputan la paternidad del mismo.
Calvi, Fabrizio. (2004). El misterio de la mafia. Barcelona: Gedisa.
Campbell, Federico (2004). La memoria de Sciascia. México: Fondo de Cultura Económica.
Hobsbawm, Eric. (2001). Banidos. Barcelona: Crítica.
Mastropaolo, Alfio. (1998). Mafia en Diccionario de Política, Bobbio Norberto, Matteucci Nicola y Pasquino Gianfranco. México: Fondo de Cultura Económica.
