Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
El gobernador Miguel Barbosa, como pocos políticos del país, es un hombre que domina de memoria la historia de México y sus leyes.
Pocos son los hombres que hoy ejercen el poder en México que conocen la historia del país y que también dominan a la perfección las legislaciones vigentes y sus reformas recientes.
Sin necesidad de un telepronter, apuntadores o fichas, Barbosa logra articular discursos con citas históricas, términos legales y fundamentos de derecho durante sus actos oficiales o participaciones en diferentes reuniones oficiales.
Desde su paso por el Senado de la República, Barbosa Huerta se destacó por sus tablas como orador y por sus debates de altura desde la tribuna de la Cámara Alta del Congreso de la Unión.
Solo basta recordar que el oriundo del Valle de Tehuacán presidio a los 128 senadores del país y siempre estuvo en las mesas de negociación de la esfera más alta del poder en México durante el sexenio peñista.
Barbosa, como él mismo lo reconoce, encuentra en el debate parlamentario su mejor escenario para hacer política siempre acompañando sus posturas con la historia nacional y sus leyes.
En los tiempos modernos en los que la polarización y la politiquería barata es el pan de cada día hacen falta más gobernante que dominen a la perfección los pasajes históricos de México y los artículos de la Constitución.
Muchos de los hombres que hoy quieren hacerle frente al movimiento lopezobradorista en su vida han abierto un libro de historia y apenas conocen los artículos más generales de la constitución gracias a sus asesores jurídicos.
Tras anunciarse como el dique de Andrés Manuel López Obrador contra la Alianza Federalista, conformada por 10 gobernadores del PRIANRD quienes decidieron abandonar caprichosamente a la Conago, Miguel Barbosa puso en su lugar a dos de estos mandatarios golpistas este fin de semana.
En el marco del conversatorio organizado por la FIL en el que participaron los gobernadores Enrique Alfaro, de Jalisco; Silvano Aureoles, de Michoacán, Marco Mena, de Tlaxcala; y Javier Corral, de Chihuahua, el mandatario poblano evidenció a los golpistas que se creen un contrapeso al lopezobradorismo.
Y es que, el encuentro virtual que reunió a cinco mandatarios que buscaba debatir sobre el combate a la corrupción y el federalismo fue convertido por Alfaro, Corral y Aureoles en una nueva arenga contra AMLO por los términos del nuevo Pacto Fiscal y la redistribución de los recursos públicos a los estados.
En el primer round entre los mandatarios lopezobradoristas y los golpistas, Barbosa Huerta noqueó a Enrique Alfaro, mejor conocido como “El Moreno Valle de Jalsico”, y al panista Javier Corral al demostrar que sus intentos por salirse del Pacto Fiscal no es más que un intento más para doblegar al presidente López Obrador.
Sin abundar en los casos de corrupción por todos conocidos durante los sexenios del PRI o del PAN, Alfaro Ramírez aprovechó cada una de sus intervenciones para despotricar, fiel a su estilo bravucón y altanero, en contra del gobierno federal y también para justificar la conformación del nuevo grupo disidente de la Confederación Nacional de Gobernadores.
Cada postura del gobernador jalisciense era secundada por Corral y por Aureoles.
El mutis por la corrupción del PRIAN fue más que evidente.
Sin necesidad de envolverse en la bandera lopezobradorista, Barbosa exhibió la amnesia selectiva y la incongruencia de sus pares de Jalisco, Chihuahua y Michoacán al recordarles que la ahora “Diferencia Federalista”, como el poblano renombró a la “Alianza Federalista” no es más que otro burdo intento para que los gobernadores se igualen al presidente de la República.
Miguel Barbosa recordó que la Conago nació en el 2000 como un intento del PRI para amarrar de manos al primer presidente del PAN, Vicente Fox, pues el bloque de 10 mandatarios emanados del tricolor creía que estaban en el mismo escalón que el titular del Ejecutivo Federal.
No sólo eso, el mandatario poblano también les dio cátedra de historia moderna al enfatizar que en el 2015 se presentó el intento de reconocer a la Confederación Nacional de Gobernadores como una figura legal en la Constitución Política de México, por iniciativa del megalómano Eruviel Ávila.
También, Barbosa Huerta, quien sí respeto el tema central del encuentro virtual, recalcó que el “centralismo” que hoy reclaman los golpistas Alfaro, Corral y Aureoles fue un modelo creado por el Revolucionario Institucional y que perduró en los gobiernos del PAN, el cual desembocó en los peores casos de corrupción en México.
El gobernador de Puebla se dio tiempo para exhibir a los mandatarios golpistas por no respetar la división de poderes, ya que demostró que sus pares poco conocen de leyes y les pidió recurrir a sus senadores y diputados federales, quienes sí son parte de los tres poderes del país, para dirimir sus diferencias en materia fiscal y hacendaria.
(El caso de Enrique “El Moreno Valle de Jalisco” Alfaro es alarmante: si Jalisco decide salirse del Pacto Fiscal pondría en riesgo las finanzas de su estado, por sus necedad y testarudez, pues nueve de cada diez pesos que gasta provienen de la federación).
Con la historia y las leyes de su lado, Miguel Barbosa mandó a la lona a los golpistas Enrique Alfaro, Silvano Aureoles y Javier Corral.
En un solo round, el mandatario poblano dejó noqueados a las cabezas de la “Diferencia Federalista”.
En estos ignorantes, la oposición basa sus anhelos desesperados de regresar al poder en el 2021.
Barbosa es el nuevo dique del lopezobradorismo contra la Alianza Federalista.
Pónganse a estudiar la constitución y ya dejen los reflectores, señores.
